La futbolista española Esther González borra todas las fotos junto a su mujer y su hija tras fichar por un club musulmán
La campeona del mundo Esther González ha iniciado una nueva etapa profesional en Arabia Saudí después de convertirse en futbolista del Al Qadsiah, una operación que ha desatado numerosas críticas en redes sociales. El movimiento llega apenas un mes después de que la delantera granadina pusiera fin a su etapa en el Gotham de Nueva York alegando «asuntos personales».
La atacante española ha firmado un contrato que la vinculará al conjunto saudí hasta 2027, con la posibilidad de ampliar el acuerdo una temporada más. Su incorporación se enmarca en la apuesta de Arabia Saudí por elevar el nivel de su fútbol femenino mediante la llegada de futbolistas internacionales, siguiendo una estrategia similar a la desarrollada durante los últimos años en la competición masculina.
Sin embargo, el fichaje ha trascendido rápidamente el ámbito deportivo. González había comunicado recientemente su salida del fútbol estadounidense y su decisión de continuar ahora su carrera en Arabia Saudí ha provocado numerosos reproches. Algunos seguidores han cuestionado abiertamente sus motivos y han relacionado el cambio de destino con las elevadas cantidades económicas que ofrece el fútbol saudí.
La controversia se ha intensificado por la situación personal de la internacional española. Esther González mantiene desde hace años una relación con Estefanía Cruz, que ambas hicieron pública antes de contraer matrimonio. El pasado 6 de enero de 2026 anunciaron además el nacimiento de su primera hija.
Tras conocerse el traslado de la futbolista a Arabia Saudí, varias fotografías en las que aparecía junto a su pareja han dejado de estar disponibles en su perfil de Instagram. Entre ellas se encontraban publicaciones familiares, imágenes de celebraciones compartidas y las fotografías con las que habían comunicado públicamente el nacimiento de su hija.
La desaparición de esas publicaciones ha alimentado todavía más las críticas debido a la legislación vigente en Arabia Saudí sobre las relaciones homosexuales. El país mantiene una normativa extremadamente restrictiva respecto a las relaciones entre personas del mismo sexo, que pueden ser perseguidas penalmente y estar sometidas a castigos muy severos.
Esta circunstancia ha provocado que numerosos usuarios acusen a la futbolista de incoherencia entre su vida personal y la decisión de desarrollar su carrera en el país árabe. Mensajes como «Si hay dinero, no hay derechos», «el feminismo y el orgullo tienen fecha de caducidad cuando llegan los petrodólares» o «activista y feminista hasta que un jeque pone la pasta» se han multiplicado en redes sociales después de hacerse público su nuevo destino.
El fichaje de Esther González se convierte así en uno de los movimientos más controvertidos de la nueva apuesta saudí por el fútbol femenino. Más allá de su indiscutible valor deportivo como internacional española y campeona del mundo, su llegada al Al Qadsiah ha abierto un intenso debate sobre la compatibilidad entre los derechos LGTBI y la elección de competir profesionalmente en Arabia Saudí.
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