El hombre de hoy se cuida

El hombre de hoy ha cambiado, considerablemente, la forma de actuar, de pensar, de sentir… poco o nada tiene que ver con la generación de sus padres. Lejos quedó aquella imagen de varón de pelo en pecho con copa de coñac en una mano y cigarro negro en la otra. Nada queda de aquel sentimiento de superioridad sobre la mujer, con el que no era necesario cuidarse, pues ese era terreno exclusivo y obligado de las mujeres.


















