Todo sobre antiinflamatorios

Los anti inflamatorios son uno de los medicamentos más usados en España, ya que son efectivos para muchas dolencias diferentes y además se trata de medicamentos de precios relativamente bajos, con los que es muy habitual automedicarse. Pero, ¿sabes qué son exactamente?
Doble función
Cuando se usa este tipo de medicamento se busca un objetivo doble: por un lado, rebajar la inflamación que hace que cualquier parte de nuestro cuerpo se encuentre en un estado que no sea el óptimo porque esa inflamación esté provocando otros daños secundarios.
Por otro lado, se busca también un efecto analgésico. Hay que tener en cuenta que las inflamaciones suelen provocar dolor en toda la zona, por lo que es importante también conseguir aliviar ese dolor. Para ello, además de bajar la inflamación, es bueno que exista una actuación específica contra el dolor.
Esto es, básicamente, lo que consigue el Metamizol magnésico (Nolotil), que es uno de los mejores avances para el bienestar y la salud en nuestro día a día, ya que hace más llevaderas todas esas pequeñas inflamaciones y dolencias que, sin ser graves, pueden resultarnos muy molestas.
Suelen tomarse cada 8 horas, consiguiendo así que durante prácticamente todo el día estemos bajo sus efectos, con lo que se hace mucho más llevadero y el dolor y las molestias que se sufren son bastante menores. Es la mejor manera de pasar por este tipo de procesos.
Cuenta también con la ventaja de que en este tipo de medicamentos es muy difícil que llegue a existir una sobredosis. En caso de que se produzca, lo podremos notar por síntomas como mareos, vértigo, dolor de barriga e incluso vómitos o somnolencia.
Es importante tener en cuenta que este medicamento no deben tomarlo las personas que tengan anemia aplásica, asma inducido por ácido aceltilsalicílico o deficiencia en la glucosa número 6 fosfato deshidrogenasa, entre otras. Si esa es tu situación, no debes usarlo bajo ningún concepto.
Otros tipos de anti inflamatorios
Los anti inflamatorios se dividen en dos tipos principales: los glucocorticoides y los anti inflamatorios no esteroideos. Dependiendo de las circunstancias personales del paciente, de sus características y de su historial médico será más aconsejable usar uno u otro.
El hecho de que existan otros tipos de anti inflamatorios según su estructura hace que estas medicinas puedan aplicarse a distintos tipos de enfermedades, consiguiendo de esta manera que su aplicación sea lo más efectiva posible.
Los glucocorticoides suelen usarse para cualquier inflamación de las vías respiratorias, así como para enfermedades autoinmunes y tratamientos tópicos en ojos, oídos, nariz y en la piel. Es muy importante que si se va a aplicar a niños se tengan en cuenta ciertas consideraciones.
La primera es comprobar que no existen contraindicaciones. Además, es muy importante usarlos de forma restringida y durante el menor tiempo posible, ya que al hacerlo hay que encontrar un equilibrio entre lo necesario que es el tratamiento para el niño y sus efectos secundarios.
En estos medicamentos hay que reducir la dosis de forma paulatina si se usan en niños. No conviene terminar el tratamiento de manera brusca, sino que es mucha mejor opción ir haciendo que cada día la cantidad que se toma sea menor que la del día anterior, hasta finalizar el tratamiento.
En cuanto a los anti inflamatorios no esteroideos, hay que decir que son mucho más utilizados que los glucocorticoides. Existen unos 50 tipos en el mercado, y se trata de uno de los fármacos que más se utiliza en nuestras sociedades por sus múltiples ventajas.
Además de sus efectos antiinflamatorios y analgésicos, destaca su efecto antipirético, es decir, que ayuda a bajar la temperatura del cuerpo cuando es más elevada de lo normal por la fiebre. Son perfectos para tratar el dolor leve o moderado, de ahí su gran utilización.
En pediatría también son la opción más demandada. Cuentan con la gran ventaja de que su multiplicidad de indicaciones hace que sea perfecto para las enfermedades infantiles, que suelen ser más inespecíficas que las de los adultos.
En los niños más pequeños, además, contamos con la dificultad de no saber qué dolores y molestias tienen porque aún no saben explicarlas, con lo que estos medicamentos son la mejor opción para ayudarles a que cualquier dolor moderado pueda ser aliviado.
Es realmente complicado encontrar un hogar en el que estos medicamentos no estén entre los más habituales y en el que no haya ahora mismo una caja de ellos en su botiquín. De hecho, mucha gente lo usa de manera descontrolada, ante la más leve molestia.
De todo esto podemos sacar en claro que los anti inflamatorios son un medicamento muy útil que mejora mucho nuestra calidad de vida, pero que existen varios tipos y que conviene conocer cuál es el que más se adapta a nosotros y al tipo de dolencia que padecemos.












