Messi pone al Bernabéu de rodillas: el Barça gana 2-3 al Madrid en un Clásico histórico

La vida del Madrid cambió en abril del año pasado después de ganar en el Camp Nou por 1-2. Aquella victoria encumbró a Zidane de la misma manera que en noviembre el triunfo del Barcelona (0-4) en el Bernabéu había hundido a Benítez. La marcha del equipo blanco ha sido desde entonces tan imparable que acabó por alcanzar la Champions, y obligó al Barça a ganar dos veces la Liga. La trayectoria madridista ha contrastado con el extravío y la irregularidad del Barça... hasta que los dos equipos se volvieron a citar en el Bernabéu.
El Clásico marca tendencia, es el partido por excelencia para cambiar dinámicas y supone también un escaparate único para los jugadores universales como Messi. El 10 se batió como un coloso contra el Madrid, contra el árbitro y contra su Barça. Y es que no le ayudó mucho su equipo, falto de continuidad en el juego y de autoridad en la cancha, permisivo en defensa, sobre todo en las transiciones y a balón parado, retratado en el gol de córner Casemiro y también en el centro de Marcelo y la lllegada de James. El argentino ni siquiera tuvo como aliado a su amigo Luis Suárez. Messi marcó las diferencias con dos goles, el último, el 500 de su cuenta, el 47 de la temporada, el 23 en un clásico, el 14 en Chamartín, en el minuto de Ramos, el momento sagrado, símbolo de la épica moderna del Madrid.

El partido empezó y acabó con Messi, irreductible pese a que Marcelo le rompió el labio con un codazo, indefendible para Casemiro, pateado por Kovacic y también por Sergio Ramos. El central cargó con la tarjeta que no se había atrevido a sacar antes Hernández Hernández y propició un final madridista protagonizado por el Barça en el mismo Bernabéu. El equipo catalán mató al madrileño con su estilo. Y en su casa.
Imponente en el cuerpo a cuerpo, Messi desequilibró el partido con sus aceleraciones y cambios de ritmo, su juego entrelíneas, eje de una alineación reconstruida por fuerza ante la ausencia de Neymar. Inestables e irregulares como se mostraron los dos equipos, desenfrenados en su ir y venir, dispuestos al intercambio de golpes hasta la victoria para satisfacción del espectador, el partido demandaba un héroe después de la exhibición de Ter Stegen y Keylor Navas. Y, por encima de los dos porteros, en un pim pam pum que resumió no solo la temporada sino también la vida de los dos grandes del fútbol español —por Piqué, por Ramos, por la irregularidad del Barça, por la bravura del Madrid—, compareció Messi, un Dios en los dominios del ídolo Cristiano.
No hay futbolista como él. No lo ha habido nunca, desde que 22 hombres decidieron perseguir un balón por primera vez hace más de un siglo. Messi gobierna el fútbol con una autoridad única, y el Bernabéu es uno de sus escenarios favoritos para impartir doctrina. El Barça aún sueña con la Liga porque tiene al mejor, no hay mayor explicación posible, conquistado de nuevo un Clásico trepidante gracias a un tanto en el último suspiro. Leo fue el Mesías del fútbol en un día de Sant Jordi para recordar.
Su imagen enseñando la camiseta al público del Bernabéu ya pertenece a la historia del Barça.
Qué épica le da la canción de Titanic a todo. Imagínate a un gol de #Messi al último minuto en el Bernabéu pic.twitter.com/MinAquakio
— Santiago Dávila (@sandavila88) 23 de abril de 2017
REAL MADRID C.F., 2 - F.C. BARCELONA, 3
Real Madrid C.F: Keylor Navas; Carvajal, Nacho, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro (Kovacic, m.70), Kroos, Modric; Bale (Marco Asensio, m.38), Cristiano Ronaldo y Benzema (James, m.82).
F.C Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Jordi Alba; Busquets, Rakitic, Iniesta; Messi, Alcácer (André Gomes, m.70) y Luis Suárez.
GOLES: 1-0, m.28: Casemiro. 1-1, m.33: Messi. 1-2, m.73: Rakitic. 2-2, m.86: James. 2-3, m.92: Messi.
Árbitro: Hernández Hernández (colegio canario). Amonestó a Casemiro (12) y Kovacic (81) por el Real Madrid; y a Umtiti (39) y Messi (93). Expulsó a Ramos por roja directa a los 77 minutos.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésima tercera jornada de la Liga disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 81.044 espectadores. Hizo el saque de honor el golfista Sergio García, socio de honor del Real Madrid, con la chaqueta verde de campeón del Masters de Augusta.
Feliç Sant Jordi! Una, una camiseta, 2-3 i cap a casa. pic.twitter.com/tCYdy80F7g
— Gerard Piqué (@3gerardpique) 23 de abril de 2017












