El independentismo veta que España de baloncesto femenino juegue en Palma

La selección española de baloncesto femenino tenía cerrado un partido enmarcado en su gira de amistosos de preparación para el Eurobasket a finales del pasado mes de mayo.
Se iba a jugar en Palma, tras el acuerdo entre la Federación española y la entonces consellera de deportes del Gobierno balear, Ruth Mateu.
Era una buena oportunidad de llevar baloncesto femenino de alto nivel a la isla y, de paso, rendir tributo a la mallorquina Alba Torrens, una de las mejores jugadoras del panorama internacional actual.
Sin embargo, aquel partido, jamás se disputó. No hubo ninguna explicación, ni ninguna excusa. Después de anunciarse, simplemente, desapareció.
El independentismo vetó el partido
Ahora, algunas fechas después, desde varios medios se apunta a que fue una decisión ideológica. Ruth Mateu, la consejera que había cerrado el encuentro, dimitió el 31 de marzo. Su lugar lo ocupó la ibicenca Fanny Tur, también del partido ecosoberanista MES, pero con una marcada tendencia independentista. Y el asunto se torció.
De hecho, como indican estas informaciones, el refrendado director general de Deportes, Carles Gonyalons, ni siquiera comentó el acuerdo a su nueva jefa, consciente de que la presencia de una selección española, y sus consiguientes banderas y camisetas, no sería de buen gusto para la nueva consejera.
Finalmente, el partido ante Japón que debía disputarse en Mallorca se disputó en Torrelavega (Cantabria), donde el público se volcó con las subcampeonas olímpicas.
Estas cosas, solo pueden pasar en España.












