Fallece Michael Robinson

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Michael Robinson (Leicester, Reino Unido, 1958) ha fallecido este 28 de abril en Madrid a los 61 años de edad después de una larga lucha contra la enfermedad. El legendario ex jugador inglés fue diagnosticado con un cáncer en octubre de 2018 y durante meses logró contenerlo, incluso manteniendo su trabajo como comentarista de Movistar, conductor de su prestigioso Informe Robinson y tertuliano de la SER. Pero finalmente, en la primavera de 2020 se apagó ese acento con el que llevamos viendo el fútbol los últimos 30 años.

Porque para los más jóvenes de este país Michael Robinson es el simpático señor inglés que analiza los partidos más importantes de LaLiga y la Champions en Movistar, con un español macarrónico y genuino, una finura y un humor que fueron su sello desde que empezó a comentar partidos de la Premier en TVE en 1989. En 1990 nació Canal Plus y fue fichado por Alfredo Relaño, por entonces jefe de la redacción de deportes del canal privado, para formar pareja con Carlos Martínez y para presentar el mítico El Día Después. Pero Robinson es mucho, muchísimo más que eso.

Michael fue un delantero clásico inglés, con una larga carrera en las islas, desde el Preston North End con el que debutó con sólo 17 años y estuvo hasta los 21 (la mayoría en segunda), al Mánchester City (79-80), Brighton (80-83) y finalmente la temporada de su vida, la 83-84 defendiendo la camiseta del club de su corazón, el Liverpool, con el que ganó Premier, Copa de la Liga y la Champions. Era suplente de Dalglish y Rush, pero jugó la prórroga de la final contra la Roma en el Olímpico.

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Al año siguiente jugó poco y cambió de aires, rumbo al Quens Park Rangers, (84-86). Para acabar recalando en el equipo que también tiene plaza de privilegio en su corazón, Osasuna. Allí llegó en enero del 87 pensando que la ciudad se llamaba tal cual, Osasuna, un comienzo que nada tuvo que ver con lo que vino después. Marcó siete goles para salvar a los rojillos esa temporada. Ya llegó lastrado por su rodilla derecha, unos problemas que se agravaron y le obligaron a retirarse dos años después, en enero del 89. Fue internacional con Irlanda.

El fútbol moderno en España no se entiende sin la figura de Robinson, presente en las últimas tres décadas de las retransmisiones futbolísticas de clubes y también de algunas fases finales de selecciones, un tiempo en el que su dupla con Carlos Martínez ha sido inseparable, de las más longevas de la historia de la televisión española.

Respetado y querido como pocos en el panorama deportivo, su legado es incuestionable: sus análisis, su anecdotario, su humor y su trabajo en programas de culto, como Acento Robinson en la SER y, sobre todo, Informe Robinson, donde puso su sello a un programa que ha elevado la calidad de la producción de reportajes deportivos para la televisión en España. Cómo no recordarle también como imagen del PC Fútbol, el juego que marcó a toda una generación.

Las aficiones de Robinson iban más allá del balón. El rugby, el golf, las tertulias... Y su penetración más allá del deporte. Su guiñol hacía de presentador del irreverente informativo del Plus, puso voz a cursos de inglés, fue imagen de distintas campañas publicitarias y su dominio del refranero español para sí lo quisieran muchos lingüistas lo convirtieron en todo un icono.

Michael Robinson anuncia que tiene cáncer con metástasis

En octubre de 2018 le comunicaron que padecía cáncer. Quedará para el recuerdo no sólo cómo lo anunció, sino la entereza, el humor y las reflexiones que nos dejó durante este tiempo. "Estoy jugando un partido y en estos instantes estoy perdiendo 2-0. Pero ojo, falta media hora y tengo a Messi quitándose el pantalón del chándal y va a entrar y jugar para mí. Esto lo voy a ganar seguro, porque Emiliano Calvo, mi oncólogo, es madridista, pero yo le he llamado Messi. Es el padre de la inmunoterapia, que está salvando vidas y, desde luego, va a salvar la mía". Nunca perdió el optimismo. Y algo tenía claro: "Tengo una teoría, es algo filosófica: el cáncer, espero que más tarde que pronto, tiene una oportunidad: me puede matar una vez, pero no va a hacerlo todos los días".

Robinson se lleva con él es la virtud a la que tantos aspiran pero queda solo para unos cuantos elegidos: el don del verdadero carisma y la más poderosa autenticidad. Peleó hasta el último segundo. Alargó el minuto 90 y pudo ver al Liverpool ser de nuevo campeón de Europa en su ciudad. El mejor epígrafe para un nombre mítico, que ya es historia de nuestro fútbol. Hasta siempre, MichaelYou'll Never Walk Alone.