Loris Karius, el portero del Liverpool, se consuela tras sus fallos en la final de la Champions

Fue el gran protagonista de la final de la Champions de Kiev contra el Real Madrid: Loris Karius, el portero alemán del Liverpool que se comió dos goles como dos soles que pasarán a la historia más negra del fútbol.
El primero, tras servirle en bandeja el balón a Karin Benzema. El delantero solo tuvo que ‘meter la patita’ para que el balón le rebotara. El tercero, con las manos de mantequilla tras un disparo de Gareth Bale que se le escurrió entre los guantes.
Dos fallos garrafales que llenarán los zapping de medio mundo. Nunca un portero fue tan decisivo (para mal) en una final.
El propio guardameta rompía a llorar sobre el mismo césped al acabar el partido, pidiendo perdón a sus seguidores. No es para menos.
Sin embargo, no todo son desgracias para el bueno de Karius. Estos días de bajón, seguro que se quedará y buscará consuelo en casa. Estamos convencidos de que su novia, la modelo Pamela Reif, sabrá como subirle el ánimo. Y lo que no es el ánimo.
Esperamos que por lo menos en la intimidad no sea tan malo como bajo los palos. Menos mal que por lo menos Dios lo hizo guapo. Pobre Pamela.
¿Es @LorisKarius, del Liverpool, el peor portero del mundo? #UCLfinal #HalaMadrid #APorLa13 pic.twitter.com/BKhdPk4fci
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) 26 de mayo de 2018












