La Euroliga de baloncesto, suspendida

Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Se han buscado todas las opciones para encontrar una solución viable pero las dificultades está siendo sido insalvables. La Euroliga de baloncesto está al borde de la cancelación, la opción que está tomando más fuerza en la reunión que está teniendo lugar este lunes con los 11 clubs que poseen licencia A (Barça, Real Madrid, Baskonia, Anadolu Efes, Fenerbahce, Olympiacos, Panathinaikos, Maccabi, CSKA Moscú, Armani Milan y Zalgiris Kaunas). Todo apunta a que no habrá más baloncesto europeo hasta el curso que viene.
Las numerosas dificultades que debe sortear la Euroliga, una de ellas las restricciones en las fronteras, han hecho que resulte muy difícil retomar el torneo. 10 países distintos en los que las fases de desescalada del coronavirus son totalmente distintas. A ello se suma el estado de forma de los equipos y la desigualdad que podría provocar que unos se estén entrenando ya por el posible regreso de sus ligas (Alemania y España), y otros hace tiempo que dejaran de hacerlo.
Este cúmulo de factores y el no tener clara una sede, pese a que Lituania ganaba fuerza para serlo por tener grandes pabellones y un sistema sanitario fiable, propician que el CEO de la competición proponga la cancelación. Algo que no había pasado nunca en los 19 años que lleva existiendo bajo este formato la Euroliga.
Además, la Eurocup, la otra competición europea en la que participan equipos españoles, también sufrirá el mismo efecto y será cancelada.
A falta del anuncio oficial, que está previsto para esta tarde cuando Bertomeu dé una rueda de prensa, la Euroliga y la Eurocup quedan oficialmente canceladas. Un duro revés para los clubes, que ahora verán un panorama gris, sobre todo a nivel económico.
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