El Barça dice NO: se niega a colgar una gran pancarta por los 'presos políticos' en España

El independentismo cargó contra el Barcelona. Y en su propia casa. Los representantes de Òmnium Cultural, Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Plataforma Pro Seleccions criticaron con dureza la decisión del club azulgrana de prohibirles la entrada de pancartas en el Camp Nou en las que podía leerse «Freedom!» y «Help Catalonia, Save Europe» junto a los rostros de Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, presidentes de las dos primeras organizaciones, encarcelados en la prisión de Soto del Real desde el lunes tras ser acusados de un delito de sedición.
La queja conjunta llega después de años de colaboración constante con el Barcelona de Òmnium y ANC. Por poner algunos ejemplos, se les ha permitido entrar pancartas y reivindicar sus ideas en las gradas del estadio, y nunca han impedido el reparto de esteladas en los aledaños. Incluso se les llegó a invitar al palco en más de una ocasión. Siempre, amparándose en la libertad de expresión y en el derecho a decidir, dos conceptos que la institución abraza con fuerza desde hace tiempo.
Presencia en La Masia
Sin embargo, todo se ha torcido. Y de nada sirvió que el Barça intentara enmendar la situación. Ambos entes declinaron el ofrecimiento azulgrana para que sus actuales líderes circunstanciales (el vicepresidente de ANC, Agustí Alcoberro, y el secretario de Òmnium Cultural, Jordi Bosch) acudieran a la zona noble para ver el encuentro de la UEFA Champions League contra el Olympiacos (3-1). Sus localidades se quedaron huérfanas. Y en rechazo a la actitud del club, no sólo dejaron vacíos sus asientos, sino que en las inmediaciones de La Masia mostraron sus enseñas una hora y media antes del inicio del partido de la Liga de Campeones.
La decisión azulgrana de impedir la entrada de las pancartas, algo normal hasta este miércoles, se basa en que la UEFA es muy restrictiva con las proclamas de índole política. El artículo 16.2 de su código disciplinario puede considerar que ese tipo de iniciativas responden a esa intención, de ahí su postura ya que podría sancionar a la entidad como en otras ocasiones recientes.
Davant el Camp Nou, @enricblanes aquestes són les pancartes q volíem ensenyar al camp i q el @fcbarcelona_cat no ha deixat #LlibertatJordis pic.twitter.com/qxxHzWydD2
— Assemblea Nacional (@assemblea) 18 de octubre de 2017
Cabe recordar que el Barça y el ente acabaron firmando la paz y acordando la entrada de banderas separatistas en el recinto tras años de contienda por ese motivo. Es más, la pancarta institucional que anoche se mostró en los instantes previos al inicio del envite, donde podía leerse Diàleg, respecte i esport (Diálogo, respeto y deporte) se acordó con la mismísima organización para no incumplir la normativa. "Llibertat!" y "Votarem!"
La UEFA avisó al club
Un gesto que no agradó ni a los entes independenistas (lo consideran «insuficiente», ya que hasta solicitaron sin éxito que se exigiera la liberación de sus líderes por megafonía) ni a los poquísimos aficionados que acudieron al recinto. Las fuertes lluvias otoñales frenaron a muchos espectadores, pero los que acudieron no dudaron en silbar de forma más que notoria la pancarta gigante y, como ya es habitual, el himno de la UEFA.
Los cánticos «Llibertat!» y «Votarem!» se escucharon con fuerza mientras se ondeaba el balón gigante con el símbolo de la Liga de Campeones. Ya con la contienda en curso, en el minuto 17 y 14 segundos hubo cánticos solicitando la independencia. Y se mostraron enseñas con los lemas «Freedom for Catalonia», «Ara o mai» y «Llibertat Jordis».
Hasta opinó el ex presidente azulgrana Joan Laporta, quien criticó al actual gobierno y pidió la liberación de 'Los Jordis' en Twitter. Por pedir, la grada de animación reclamó la dimisión de Josep Maria Bartomeu otra vez. Y un espontáneo salió al césped con una camiseta en la que reivindicaba: «Help Catalonia».
Jordi Sànchez pide que lo cambien de módulo porque un preso le grita '¡Viva España!' https://t.co/t1Sa2GMzJU pic.twitter.com/FnxYVqDNNV
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) 18 de octubre de 2017












