¡Vergüenza mundial! Hinchas de River atacan el autobús de Boca provocando gravísimos incidentes

La histórica final de la Copa Libertadores de América 2018 entre River Plate y Boca Juniors, centenarios archienemigos argentinos, quedó empañada por los gravísimos incidentes que obligaron a retrasar dos horas el inicio del partido. según informó la Conmebol a través de su cuenta oficial de Twitter.
A efectos de cumplir con el cronograma de la final, el partido empezará a las 19:15 horas.
— CONMEBOL.com (@CONMEBOL) 24 de noviembre de 2018
El autobus que transportaba al equipo de Boca Juniors al Monumental, en el barrio de Núñez, en el norte de Buenos Aires, fue atacado con piedras, palos y gas pimienta por cientos de hinchas de River que esperaban en una curva de una calle cercana al estadio.
#Finalísima Las cosas que manchan la final más importante de la historia: el micro de Boca fue atacado a piedrazos. Llegó al Monumental con varios vidrios rotos y con algunos jugadores descompuestos por el gas pimienta. pic.twitter.com/r8MVWeiwp7
— SportsCenter (@SC_ESPN) 24 de noviembre de 2018
Varios jugadores xeneizes, entre ellos el capitán Pablo Pérez, resultaron con laceraciones en los rostros y los brazos producto de los vidrios rotos y los artefactos peligrosos que tiraron contra el bus.
URGENTE | Así recibieron al micro de @bocajrsoficial | Seguinos por AM 910 pic.twitter.com/1V9eDEIMdS
— Radio La Red AM 910 (@radiolared) 24 de noviembre de 2018
Según las imágenes de televisión de varias cadenas deportivas, el vehículo ingresó al estadio con varios vidrios laterales rotos y los jugadores, una vez descendieron, iban tosiendo y con los ojos llorosos por efecto de los gases lacrimógenos que tuvo que emplear la policía para dispersar a los atacantes.
Óscar Moscariello, vicepresidente de Boca, aseguró que “tenemos jugadores heridos, no estamos aptos para jugar. La posición de Boca es que el partido no se puede jugar”.
EXCLUSIVO | Las fotos del vestuario de @BocaJrsOficial | Seguinos por https://t.co/XN2tD7OIJD pic.twitter.com/KD2Ca0hYcY
— Radio La Red AM 910 (@radiolared) 24 de noviembre de 2018
El desplazamiento del autobús se hizo con una fuerte custodia de policía desde el exclusivo sector de Puerto Madero, en el centro de Buenos Aires, hasta el Monumental.
“Fue un descontrol en las últimas calles cerca al Monumental. La policía se vio desbordada ante tanto vandalismo y tuvo que dispersar a los hinchas de River con gases lacrimógenos, que también por efecto del viento y las ventanas rotas ingresaron al micro”.
#Boca Así están ahora Pablo Pérez y Gonzalo Lamardo pic.twitter.com/aILLrv2RsY
— TyC Sports (@TyCSports) 24 de noviembre de 2018
Ni el más atrevido optimista imaginó que la edición 59 de la Libertadores, tendría como epílogo uno de los grandes clásicos del planeta fútbol, considerado el más pasional por el fervor de sus hinchadas, una rivalidad centenaria entre Boca y River, uno de los clásicos más vistos y el más popular en el mundo.
Nada más importa en Argentina en estos momentos que el River-Boca.
Después de este brutal ataque a Boca no se puede jugar un partido. Pánico dentro del bus. #Libertadores #Superfinal pic.twitter.com/nqIWvxPXzs
— A. Gabilondo (@AS_AGabilondo) 24 de noviembre de 2018
Si esto no es una emboscada, que nos expliquen qué es. VERGONZOSO el operativo de seguridad. Regalaron al plantel de Boca ante cientos de hinchas de River.
— La12tuittera (@La12tuittera) 24 de noviembre de 2018
( @Promiedos) pic.twitter.com/XFFIEfndwX














