La madre de Nolito, futbolista de España, es okupa y pide limosna en la calle

En la puerta de un supermercado de una barriada sanluqueña hay una mujer con rasgos marcados, la mirada rota y el rostro demacrado. Luce unos vaqueros mal cortados por las rodillas y una camisa desteñida. Su aspecto de homeless es producto de dos décadas fumando heroína, malviviendo en la cárcel y vendiendo su cuerpo en clubes de alterne por un puñado de euros, según reconoció al diario británico Daily Mirror.
Ahora sostiene una cartulina con nueve líneas que le han ayudado a escribir. Es difícil creerse su contenido, pero no miente. Para desgracia de ella y de sus dos mellizos de seis años nacidos tras un vis a vis con su pareja actual. "Hola, me llamo Rocío Agudo Durán. Soy la madre de Manuel Agudo Durán Nolito. Jugador del Manchester City y de la selección española. Pido trabajo y no me ayuda y me veo en la obligación de pedir para darle de comer a mis hijos. Comida. Gracias", reza el cartel. Pero nadie le da una mísera limosna. Es su triste vida, una vida más propia de un guión de cine.

Su campaña a pie de calle no surte efecto porque Rocío asegura que su hijo "ha ido contando en los medios" que sufraga todos sus gastos. "Hijo por favor no le digas a la gente que me ayudas, que me cierras todas las puertas cuando pido ayuda, porque voy a pedir comida y no me dan. Porque voy a pedir trabajo y no me dan porque dices que me estás manteniendo. Como ven que soy la madre de Nolito no se creen que esté pasando hambre. Dejó de pagarme la casa en la que vivía y tuve que okupar una que no tiene las condiciones para criar a dos niños".
El delantero prefiere guardar silencio ante estos ataques que hacen aflorar las supuestas miserias de su familia. "No va a decir nada", insisten desde el entorno de un jugador a quien su madre acusa de todos sus males.
Se siente tan vilipendiada por su hijo que se ha visto obligada a mostrar en Youtube el bajo que ha okupado en un humilde barrio de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).
Lo muestra con pesar, pero sin morderse la lengua. La madre de Nolito recorre cada una de las estancias de un inmueble sin luz, sin puertas. Repleto de cucarachas, con paredes carcomidas por la humedad, agujeros de ratas y donde usa tablones de madera a modo de ventanas.
"Las sujeto con cinta aislante. Es para que no entre frío y no se resfríen mis hijos. Dormimos los tres en la misma cama. Vergüenza le tiene que dar a Nolito haber dejado a sus hermanos en la calle. Es un mal hermano. Debería tener corazón, pero no tiene sentimientos. He parido a un monstruo", vocifera una mujer cuya única decoración son varias vírgenes del Rocío que cuelgan en las paredes desconchadas del salón.
Al ver el domicilio, cuesta creerse que esta mujer sea la madre de Nolito, pero para despejar dudas enseña las fotos de la infancia de su hijo, estrella de la selección española. Y con un sueldo de cuatro millones de euros limpios al año tras fichar este verano por el Manchester City de Pep Guardiola.
Leer artículo completo publicado por el diario El Mundo












