Estudio de la pisada ¿Qué es y para qué sirve?

Aunque quizás suene poco probable, hay actividades que pueden acarrear cambios negativos en nuestro cuerpo, específicamente en nuestra pisada. Seguro te estarás preguntando ¿cómo se puede correr o caminar mal, si es algo que aprendemos desde pequeños? La respuesta es sencilla, no estamos realizando una adecuada marcha o pisada, bien sea por el calzado utilizado o por un mal apoyo del pie. Y, una forma de prevenir molestias debido a la forma de caminar es acudir a un centro médico y realizar un estudio de la pisada.
Si nunca has escuchado hablar sobre este tipo de problemas o de exámenes, no te preocupes, llegaste al lugar indicado pues en este post te explicaremos en qué consiste este estudio y cuál es su objetivo.
¿En qué consiste un estudio de la pisada?
El estudio de la pisada, también conocido como estudio de la marcha o estudio biomecánico del caminar, lo realizan diversos centros de podología recomendados en Barcelona (Nou Barris) y consiste en un análisis de los pies del paciente de manera estática (estando de pie) y en movimiento.
Además, el profesional también estudiará el comportamiento de las caderas, rodillas y columna vertebral en relación al movimiento de los pies. De esta forma se pueden detectar y tratar alteraciones como desequilibrios, descomposición postural, anomalías o lesiones en los pies, caderas y/o en las rodillas.
Objetivos del estudio
El estudio de la pisada o estudio de la marcha tiene como objetivo evaluar la forma de caminar de una persona e identificar alguna alteración que se deba corregir. Además, permite prevenir lesiones musculares u osteoarticulares como tendinitis, espolones, sobrecarga muscular, inclinación de la pelvis, entre otras.
Finalmente, con este estudio podrás descubrir tu tipo de huella (supinador, pronador o neutral) y si es necesario el uso de plantillas para corregir algún defecto en el pie.
¿Qué esperar en un estudio de pisada?
En primer lugar, es necesario acudir a un centro médico y pautar una cita con un especialista, el cual se encargará de evaluar la historia clínica del paciente para detectar si ha sufrido lesiones previas que han de ser tomadas en cuenta. Seguidamente, el estudio se dividirá en cuatro fases.
Fase 1. Examen de camilla
En esta fase se evalúan los rangos articulares y musculares del tobillo, rodilla, cadera y entre pie. También se realizan pruebas para detectar posibles asimetrías entre ambas piernas, ya que esto puede influir en una mala marcha o pisada.
Fase 2. Estudio de huella estática
Esta parte del estudio de la pisada corresponde al análisis de la posición estática del pie y se realiza sin zapatos, ya que se evalúan las zonas de presión, el tipo de huella y el centro de gravedad del paciente a través de una plataforma de presiones, cuyos datos registrados se extraen a través de un programa informático.
Fase 3. Estudio de la huella plantar dinámica
A través de la plataforma de presiones, se evalúan los pies en estado dinámico, analizando la presión que ejerce el pie en cada movimiento, desde el apoyo del talón hasta el despegue.
Fase 4. Análisis de marcha y carrera
En esta etapa se evalúa al paciente corriendo, con el calzado puesto, con y sin plantillas.












