Jugadores de España: Cómo son, qué dice la nueva ley sobre ellos y cómo la rebatieron los casinos
El jugador promedio en España es hombre y hace un gasto de 61 euros al mes. Los informes de la Dirección General de Ordenación del Juego muestran que hay 1.637.831 jugadores activos en el online, con un crecimiento anual del 2,69%.
En las próximas líneas analizaremos qué dicen estos datos del mercado de juegos de azar, históricamente consolidado y hablaremos de la “Ley Garzón”, una legislación que le sacudió el polvo al sector. Veamos el alcance de esta medida y la reacción de los operadores, que ya antepusieron un recurso.
¿Cómo es el mercado de juego español?
España es un mercado maduro y consolidado para los proveedores de juegos de azar. Distinto de lo que ocurre con muchos otros países, donde la legislación está en pañales, en suelo ibérico existe una ley específica para el casino online vigente desde 2011.
Sin embargo, esto no quiere decir que el casino en línea España esté estancado. Todo lo contrario. De acuerdo a cálculos de la Dirección General de Ordenación del Juego, la tasa de crecimiento de ese sector es del 2,69% (datos del 2023).
Perfil del jugador
De acuerdo con la misma DGOJ, en el sector online hay 1.637.831 jugadores participando. De ellos, el 83,4% son hombres y el 16,6% mujeres. El gasto neto medio por cada jugador ronda los 61,3 euros mensuales, con diferencias entre géneros: ellos gastan más que ellas.
El recambio es rápido y grande. El 21% de la masa total de jugadores no se encuentra activo más de un mes. En general, el tiempo medio de actividad no pasa de los seis meses.
Finalmente, contrario a lo que se suele pensar, las apuestas deportivas le ganan a los casinos. Aunque los sitios de ruleta, blackjack y poker tienen una enorme popularidad, las apuestas al deporte (generalmente fútbol, tenis y baloncesto) los superan en volumen.
¿Qué cambió recientemente en la legislación?
España cuenta con una de las leyes hechas específicamente para el juego online pioneras en el mundo, ya que fue creada en 2011. Estamos en el 2024 y todavía hay países como Brasil, Chile o México que no tienen una ley de juego online.
Que una ley funcione no significa que no pueda ser modificada por los políticos. En el caso del juego, esto ocurrió. El 31 de agosto de 2021 fue la entrada en vigor del Real Decreto de comunicaciones comerciales de las actividades del juego, popularmente entendido como “Ley Garzón” en honor a su promotor.
Alberto Garzón, por entonces Ministro de Consumo del gobierno de Pedro Sánchez, buscaba sumarse a una corriente global de ajustes a la publicidad en el ámbito de las apuestas. El Real Decreto prohíbe los anuncios en todo tipo de medios (radio, TV, Youtube) durante el día. Únicamente se le permite a las plataformas publicitar de 1 a 5, es decir, en horario de madrugada.
Adiós a las camisetas con logos de casino
Otra de las grandes prohibiciones de la “Ley Garzón” es que los casinos ya no pueden auspiciar equipos de fútbol a través de sus camisetas. Originalmente, la ley también prohibía publicidades protagonizadas por famosos y promociones con bonos de captación (bonos de bienvenida, giros gratis, etc). Cada infracción a esta norma puede llevar una multa de entre €100.000 y €1.000.000.
El fallo del Supremo que tumbó varios artículos de la “Ley Garzón”
El sector de los casinos se ha resistido a la nueva legislación y la disputa sobre su legitimidad se llevó a los tribunales. En abril, el Tribunal Supremo tumbó varios artículos de la legislación ideada por el exministro de Sánchez.
De acuerdo con el fallo del Tribunal, varios preceptos “carecen de la necesaria cobertura legal”. Puntualmente, la sentencia hace referencia a los artículos que tienen que ver con las promociones y bonos y la publicidad protagonizada por celebridades. Esto quiere decir que figuras del deporte como Cristiano Ronaldo o Rafa Nadal podrían volver a protagonizar anuncios de casas de apuestas, por ejemplo.
El órgano de Justicia entiende que, si bien el Estado cuenta con el derecho a limitar la publicidad de algunas actividades, como el juego, las prohibiciones dispuestas en la ley chocan con derechos fundamentales de los operadores, como la libertad de empresa.
Lo que sí quedó en pie
En el texto del fallo del Tribunal Supremo se puede leer la anulación de siete apartados de cuatro artículos. Esto quiere decir que una buena parte de la “Ley Garzón” sigue vigente. Por ejemplo, la prohibición de que los sitios de apuestas pongan su logo en las camisetas de los equipos de fútbol españoles sigue en pleno vigor.
Además de eso, las limitaciones a las publicidades, rezagadas al horario de 1 a 5 de la madrugada, sigue en pie, ya que el tribunal consideró que esa parte del decreto tenía coherencia con lo previsto por la Ley de Juego.












