Un hombre que el pasado domingo pidió insistentemente a la Policía Local de Murcia ser detenido para ir a la cárcel debido a que su adicción a las drogas le impulsa a robar, ha visto cumplido su deseo al ordenar el juzgado de guardia su ingreso en prisión como presunto autor de tres atracos cometidos la misma noche.
Los Mossos d'Esquadra han detenido este domingo en el distrito de Ciutat Vella (Barcelona) a dos personas después de agredir armados con palos y botellas de vidrio a tres peatones a quienes habían intentado robar. Los dos detenidos son reincidentes y cuentan con multitud de antecedentes penales.
Hartos. Los vecinos de Premià de Mar (Barcelona) ya no pueden más. Y decidieron salir a la calle y tomarse la justicia por su mano. No se trata de un problema de racismo como denunciarán los progres o de xenofobia. Lo que la gente quiere es vivir en paz, tranquila, que sus mujeres y sus hijos puedan pasear sin miedo en una ciudad que se ha convertido en el enésimo foco de delincuencia descontrolada. La convivencia es insoportable. La violación de una joven española la pasada semana en la estación, tal y como publicó MEDITERRÁNEO DIGITAL, ha sido la gota que colmó el vaso.
Un grupo de vecinos atacó este domingo por la noche un piso okupado en Premià de Mar por inmigrantes ex tutelados por la Generalitat, a los que acusaron de robar y cometer una violación la semana pasada. En el asalto a la vivienda, una de las personas que habita el domicilio fue herida leve. Varias unidades de los Mossos d'Esquadra se desplegaron delante del edificio para apaciguar la tensión. Cinco agentes resultaron heridos leves en la intervención.
La familia de Daniel Jiménez, un hombre de una etnia que no podemos decir que murió el pasado 1 de junio mientras estaba detenido en los calabozos de la comisaría de Algeciras (Cádiz), ha reclamado que se investigue su defunción, que, según la Policía, se debió a que se suicidó colgándose en la celda.