El seguro de decesos que miles de familias pagan sin saber si lo necesitan
Puede parecer que tratar el tema del Seguro de decesos no suene de lo más atractivo, pero estamos ante un tema que antes o después le toca a todo el mundo y la posibilidad de contratarlo siempre está ahí.
¿En qué consiste?
Esta clase de póliza cubre los gastos y demás trámites asociados al fallecimiento de una persona. Entre sus principales ventajas destacamos que evita que, en esos momentos de dolor por parte de la familia, haya que estar afrontando facturas y papeleo varios que no son plato de gusto y menos en esas situaciones.
Estamos ante un seguro que no es obligatorio, ya que la ley no lo exige, pero en nuestro país lo tienen más de la mitad de los españoles, ya que un funeral suele costar entre tres y cinco mil euros, e incluso puede llegar a ser más caro si existen traslados o incineración. A la hora de escoger el mejor, hay que valorar bien la situación económica y familiar.
¿Cuándo se necesita?
Lo primero que debes tener claro es que no tienes que firmar una Poliza de decesos a los 18 años, pero sí pensar en la posibilidad de su contratación si la vida se va complicando. Cuando te encuentres con familia a tu cargo, vives alejado de tus progenitores o ellos son dependientes de ti, se puede decir que es interesante contratar. Piensa que si fallece tu padre en otra población, sin seguro de decesos, habrá que pagar el traslado que puede superar los mil quinientos euros, el ataúd, sala de tanatorio, así como la gestoría que realice todos los papeles.
Hay que considerarlo especialmente a partir de los cuarenta o cincuenta años, cuando todavía las primas son económicas y aumentan los riesgos. En el caso de que seas más joven y no tengas cargas, puedes esperar. Si cuentas con hijos o hipoteca, es conveniente, para que no hereden deudas.
En aquellas zonas rurales o en las que tengan movilidad reducida, este tipo de coberturas cubren esas distancias que las funerarias locales encarecen. Piensa que no es solamente para el titular, puesto que muchas pólizas extienden su cobertura también al cónyuge y a los hijos.
¿Cuál es su cobertura?
Los seguros de decesos cubren algo más que el ataúd. Vamos a dar un repaso a sus coberturas básicas.
- Servicio fúnebre: Incluye el ataúd o la urna, el coche funerario, la sala del tanatorio, la esquela y también la ceremonia, pudiendo ser un entierro o una incineración.
- Traslados: Los nacionales sin límites y, en el caso de que sea una repatriación, muchos de ellos cubren hasta treinta mil euros.
- Trámites de índole legal: Cubre el certificado de defunción, registro civil, seguridad social, pensiones de viudedad u orfandad, las últimas voluntades y también la baja del padrón municipal.
- Otras coberturas: Testamento online, servicio de psicólogo o determinadas ayudas en viaje cuando el fallecimiento se haya producido fuera.
Existen diferentes modalidades, como la prima natural (va ascendiendo con la edad) o la nivelada (con una cuota fija toda la vida). Existen algunas que cuentan con un capital adicional para coronas o flores.
Las corredurías que se especializan en este tipo de seguros, como GRUPO PACC, son de gran ayuda para comparar este tipo de coberturas y ajustarlas a la provincia en la que vivas.
Los errores más habituales en su contratación
Las personas a veces se equivocan y aquí puede salir especialmente caro. Lo primero es no leer las situaciones que no están cubiertas: por ejemplo, no se cubren las pandemias, guerras o los primeros dos años de contratación.
Siempre es mejor escoger la prima natural cuando se tienen más de 65 años, puesto que la cuota aumenta y es mejor que sea nivelada aunque se pague más al comienzo.
No se debe ignorar el cuestionario que se realiza en materia de salud, puesto que cabe recordar que las mentiras sobre las patologías del asegurado pueden hacer que se declare nula la póliza cuando acontezca el siniestro. Lo mejor es responder de forma honesta.
Contratar seguro de decesos con una funeraria propia puede parecer cómodo, pero en muchos casos lo que hace es limitar las opciones y salir más caro. Lo mejor es optar por una aseguradora independiente que disponga de red en todo el territorio nacional.
No hay que olvidarse tampoco de los periodos de carencia, puesto que hay algunos que exigen medio año o un año para las patologías preexistentes del asegurado. De igual manera, extiéndelo a la familia, puesto que cubrirá únicamente al titular en el caso de que no lo especifiques.
¿Cómo se toma una decisión informada?
Debes hacer una evaluación de tu situación: si vives en una ciudad con varias funerarias o en un pueblo que tenga una, por ejemplo. Se deben hacer números, comparar ofertas, primas, capital asegurado, traslados y gestoría. Hay que hablar con la familia y ver si prefieren entierro tradicional o incineración, puesto que ello definirá la póliza.













