Unas pastillas para no quedarte calvo provocan disfunción eréctil
La calvicie puede estar condicionada por múltiples factores, entre ellos la genética, el estilo de vida y la alimentación. Según un estudio reciente, España es el país con el mayor porcentaje de hombres calvos, con un 44,5 % de la población masculina afectada. Le siguen muy de cerca Italia (44,37 %) y Francia (44,25 %).
Esta realidad ha alimentado numerosos mitos sobre la posible relación entre la alopecia androgenética y la disfunción eréctil, especialmente por el uso de determinados tratamientos farmacológicos.
Uno de los medicamentos más conocidos es el finasteride, que actúa reduciendo los niveles de dihidrotestosterona (DHT), una hormona derivada de la testosterona responsable de la miniaturización de los folículos pilosos en personas con predisposición genética.
Aunque el finasteride ha demostrado ser eficaz para frenar la caída del cabello, algunos pacientes pueden experimentar efectos secundarios relacionados con la función sexual, entre ellos una disminución de la libido o disfunción eréctil. No obstante, los especialistas recuerdan que estos casos son poco frecuentes y que, en la mayoría de los pacientes, los síntomas desaparecen tras suspender el tratamiento.
Además del posible efecto de algunos medicamentos, la propia calvicie puede afectar a la autoestima, la imagen corporal y la confianza personal. La ansiedad o el estrés derivados de la pérdida de cabello pueden influir indirectamente en la función sexual, aunque no exista una relación fisiológica directa entre ambas patologías.
Los expertos insisten en que cada caso debe valorarse de forma individual y recomiendan acudir siempre a profesionales especializados antes de iniciar cualquier tratamiento contra la caída del cabello o ante la aparición de alteraciones en la función sexual.












