Copas y mujeres

dijsselbloem

Apuestas Deportivas

El jefe del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ha dicho que el sur gasta en copas y mujeres y que la solidaridad tiene que ir de la mano de la responsabilidad y de los compromisos. El eurodiputado catalán de Los Verdes, Ernest Urtasun, muy guapo pero muy tonto, le ha exigido que se disculpe, a lo que Dijsselbloem naturalmente se ha negado.

Es cierto que el sur derrocha. En copas, en mujeres y en las tonterías de Ernest Urtasun. Podemos mejorar pero no quejarnos. Tendemos al derroche festivo y en parte de ahí viene la alegría que nos caracteriza. No es que los holandeses nos tengan manía, pero yo puedo comprender muy bien que estén hartos de pagar.

resenas-de-casinos

No tendríamos que ofendernos tanto cuando nos ponen ante el espejo. Si tanto nos indigna lo que vemos podríamos tratar de ser mejores, pero es de cobardes y muy vulgar el recurso de matar al mensajero.

Ni somos holandeses, ni somos suecos, ni somos suizos, ni somos calvinistas. Somos católicos del sur y lo nuestro es la misericordia, el caos dentro de un orden y unas inmensas ganas de vivir. Se nos ven las costuras cada vez que pretendemos pasar por algo distinto y lo que es peor: hacemos el ridículo.

sugar-daddy

Sucede casi siempre que el norte le paga la fiesta al sur, y no sólo en general en la Unión Europea. Sucede concretamente en España, concretamente en Italia y sucede en los Estados Unidos en relación con Sudamérica, y por ello el presidente Trump quiere poner orden con su muro y con tratados comerciales más justos.

No podemos ponernos estupendos cuando nos recuerdan lo que somos y lo que hacemos. Tenemos que reconocerles a los que nos pagan el derecho de recordarnos lo que somos y hacemos. Porque si encima nos ponemos estupendos, nos arriesgamos a que nos digan: oíd, chicos, si tan orgullosos sois, ¿podéis devolvernos el dinero?

Salvador Sostres. Publicado en ABC