Comerse el marrón
Cuando un miembro de una organización criminal es cogido in fraganti, puede hacer dos cosas:
Cuando un miembro de una organización criminal es cogido in fraganti, puede hacer dos cosas:
Soy jurista, y como tal me es imposible no alzar la voz en defensa de la separación de poderes, y del Tribunal Supremo de España, máxima instancia judicial independiente de nuestra Patria.
No me refiero a la merecida condena al fiscal general del régimen comunista sanchista, sino a la actuación de un nutrido grupo de ¿fiscales?, aplaudiendo al presunto delincuente (ahora, ya delincuente), en días pasados, como si fuera una estrella del rock.
(Dedicado a mis padres, abuelos, familiares y a todos los vecinos de Laguarres que ya no están entre nosotros, pero que nos esperan en el Cielo).
No existe un concepto claro y concreto de que se considera un “estado fallido”. Para Max Weber el simple monopolio de la violencia ya indica el “éxito” del estado, pero es una idea realmente muy pobre. Según éste criterio. Corea del Norte, Cuba o Guinea Ecuatorial, tres dictaduras sanguinarias –reconocidas como tales por la comunidad internacional-, no dejarían de ser estados con éxito, pues ostentan el monopolio de la violencia, y de que manera…
El ilustre administrativista don Alejandro Nieto acuñó la expresión en su libro del mismo título, publicado por editorial Tecnos en 1984, subtitulado: “Fenomenología de los catedráticos de la Universidad española”, posiblemente el primer intento de estudiar sociológicamente la figura del catedrático, gremio al que él mismo pertenece, por lo que evidentemente lo conoce muy bien.
Soy deudor del Diccionario de la RAE, que consulto varias veces al día, en su versión informática, y de todas las Reales Academias, en general.