Urge expulsar a los extranjeros que cometan delitos
¿Alguién sabe cuántos millones de extranjeros, legales, ilegales y mediopensionistas, viven permanentemente en España…?
¿Alguién sabe cuántos millones de extranjeros, legales, ilegales y mediopensionistas, viven permanentemente en España…?
Vivimos en una apariencia de democracia, muy similar a la puta que finge ser virgen.
¿España sigue siendo un Estado católico, y los españoles profesamos, mayoritariamente, la religión católica…?
Alguno de nuestros grandes pensadores, cuyo nombre ahora no recuerdo con certeza, decía que los españoles se dividían en dos clases: los que eran funcionarios y los que querían ser funcionarios.
O dicho de otro modo: los que vivían del Estado y los que querían vivir del Estado.
El DRAE, Diccionario de la Real Academia de la Lengua española (aclaración para himbéciles o cortos, propiamente dichos), en su acepción primera define al imbécil, sin h, como el “tonto o falto de inteligencia” y añade como sinónimos al “tonto, estúpido, cretino, idiota, bobo, memo, necio, mentecato, merluzo, dundo, menso”.
Procedo de un país del tercer mundo, donde hay pocas posibilidades laborales y económicas, la riqueza está en muy pocas manos, el gobierno es una dictadura, etc. Y encima mi familia es pobre.
Últimamente se ha puesto de moda inventar días destinados a esto y aquello, en ocasiones a auténticas chorradas.