No es posible, es necesario

En muchas ocasiones en la vida nos encontramos ante la disyuntiva de tener que elegir entre lo imposible y lo necesario y aunque es difícil decidirse sólo una opción es correcta.
En nuestra civilización no son posibles muchas cosas tal como las hemos establecido porque quizá las hemos establecido mal. No es posible, por ejemplo, invertir la pirámide de crecimiento de la natalidad y mantener el sistema actual económico capitalista, no es posible mantener el crecimiento de la población mundial y mantener los recursos naturales, no es posible que los países sigan creciendo sin endeudarse, no es posible que se necesiten cuatro jóvenes en activo laboral para mantener un jubilado... No son posibles muchas cosas y en cambio la humanidad las ha hecho irracionalmente posibles.
Si prefieres algo más cercano te diré que no es posible mantener 17 reinonas con todos sus séquitos en un solo país, y en España lo hemos hecho. Y lo mantenemos.
A muchos, sobre todo a los políticos, se les llenan las bocas de palabras como ecología, crecimiento sostenible, reciclaje, energías verdes, etc., y no sé cuantas gilipolleces más. Palabras pronunciadas por individuos que no tienen ni puta idea de sus significados pero quedan muy "guay" y reafirman el postureo imbécil que domina el mundo político.
Las ramas de un árbol son siempre proporcionales a la energía que le suministran sus raíces porque si no muere. ¡A ver si resulta que va a ser más inteligente un árbol que un humano!
Hay muchas cosas que no son posible modificar porque, principalmente, los políticos que nos dirigen sólo piensan en las próximas elecciones en lugar de pensar en las próximas generaciones pero ello no me impide afirmar que hay muchas cosas que no son posible modificar pero es necesario cambiarlas.
Así lo pienso y así lo digo.
Juan Vicente Santacreu [Twitter: @JVSantacreu]
Coordinador y portavoz de la Plataforma Masby












