Sánchez deja el gobierno por España

Pedro Sánchez llegó a la Moncloa, tras echar a Mariano Rajoy con una moción de censura del PSOE apoyada por los enemigos de la unidad de España y la extrema izquierda podemita. Sin un proyecto real y de largo plazo que estaba condenado a terminar antes de lo previsto, pero sí con unos pactos verdaderamente opacos y llenos de ambigüedades, contradicciones y continuos tumbos que han salido tremendamente caros a la nación y que se han logrado dar a conocer a la opinión pública. Todo por sus ansias de poder, que lo llevaron a realizar una alta traición nunca vista en la democracia española y a mentir una y otra vez como un bellaco. Algo que la sociedad española en su conjunto no le ha perdonado, exigiéndole por goleada poder votar. Precisamente por ello ha llegado a ser un presidente okupa muy impopular. Y como era de esperar, Sánchez se ha visto obligado a convocar Elecciones Generales para el 28 de abril, evitando así un mal mayor.


















