Da igual que se llame Puigdemont, quien la hace, la paga

El gobierno catalán de Carles Puigdemont no ha ido a la cárcel por sus ideas, sino por ser acusado por la jueza Lamela con medidas cautelares de golpista, malversación de caudales públicos y pasarse las leyes por el arco del triunfo. Nadie debe estar por encima de la ley, nadie. Así que debemos acatar las sentencias de los tribunales, porque de otro modo la situación podría agravarse en un contexto mucho más crítico, que podría derivar en el reino del caos a nivel estatal. No olvidemos que todo ciudadano ya sabe a lo que se tiene cuando incumple las normas del Estado de Derecho. Además, estos consejeros han aprovechado su posición para encima dividir a la sociedad catalana y también a los española en menor medida, algo de muy mal gobernante, y que precisamente se hacía con el objetivo de conseguir la independencia unilateral de Cataluña, exponiendo a los catalanes de igual modo que hizo Lluís Companys en el año 1934, aunque ahora estemos en el 2017.
Conviene recordar que sus respectivos partidos políticos separatistas pueden presentarse a las elecciones catalanas convocadas para el próximo 21 de Diciembre. Un dato relevante, porque pone de hincapié que no han sido juzgados no ser separatistas únicamente, sino por sus actuaciones delictivas.
Con acciones judiciales como está, podemos estar plenamente orgullosos de la Justicia Española, y creer que una justicia igual para todos es posible. Es evidente que se necesitan más recursos y más jueces para acusar a todo tipo de delincuentes políticos, sean de la ideología que sean, pero noticias de este calado nos acercan a ese objetivo tan deseado por la mayoría de españoles, y que demuestra sin la menor duda que el camino es en esta dirección y no otra.
La inmensa mayoría de españoles querían verlos entre rejas, porque no puede ser que haya diferencias jurídicas descaradas entre españoles y no se debe admitir ni tolerar que esto ocurra. Pero con esta decisión judicial se ejemplifica que da igual que te llames Puigdemont, quien la hace la paga, asumiendo todas las causas que les han llevado a someterse al imperio de la ley.
España es una gran nación y no se dejará amedrentar por cobardes, traidores, corruptos, lacayos o farsantes, porque este país es mucho más que eso. Y esto es un motivo más por el que me siento orgulloso de ser español, ya que la historia exhibe que los españoles generalmente ganan, no se dejan vencer por quienes les atacan sus derechos y libertades, porque final quienes hunden y humillan a sus ciudadanos son colocados tarde o temprano donde la verdad les corresponde.
¡VIVA ESPAÑA!
Erik Encinas [Twitter: @ERIKEO5555]
Estudiante. Activista político y social. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL












