TVE califica de 'desaparecidas' a 14 monjas fusiladas y torturadas en la Guerra Civil

TVE recoge una noticia sobre las religiosas ahora beatificadas, que sufrieron todo tipo de torturas durante la Guerra Civil.

TVE recoge una noticia sobre las religiosas ahora beatificadas, que sufrieron todo tipo de torturas durante la Guerra Civil.

El flamenco es uno de los símbolos más reconocibles de la cultura española para los extranjeros, si bien dentro de España se suele asociar este baile con Andalucía. Concretamente, se apunta a tabernas del sevillano barrio de Triana como los primeros escenarios donde grupos de gitanos empezaron a bailar este género en el siglo XVIII.

Un estudio genético de la Universidad de Granada ha revelado que la población del sur de la Península Ibérica apenas tiene ADN africano y ha demostrado que la ocupación árabe durante ocho siglos no dejó en la zona más legado genético que en áreas donde estuvieron menos tiempo.

Ernesto Guevara de la Serna, más conocido por su apodo, Che Guevara, nació en Rosario, Argentina en 1928, de padre de ascendencia irlandesa Ernesto Guevara Lynch y madre argentina Celia de la Serna.

Los crímenes cometidos por los soldados nazis durante la Segunda Guerra Mundial son conocidos ampliamente por la sociedad. Y es que, en su currículum tienen el infame privilegio de haber realizado desde crueles experimentos científicos en seres humanos, hasta asesinar a una ingente cantidad de personas en los campos de concentración. Sin embargo, lo que no suele aparecer en los libros de historia son los crímenes que los soldados aliados cometieron contra la población civil.

Parece que la "pequeña herencia" que escondió Jordi Pujol durante décadas en el extranjero para evadir al Fisco español, no fue lo único que el expresident de la Generalitat de Cataluña heredó de su padre.
Florenci Pujol i Brugat ya fue condenado en 1959 por el Goberno de Franco por tener dinero escondido en Suiza.

El régimen de Franco, tras la victoria en la contienda civil, se vio obligado a la reconstrucción de un país en ruinas, pero también tuvo que acometer la tarea de construir un Estado nuevo, que nunca podría ser un sistema democrático de corte liberal, dadas las trágicas circunstancias de la guerra civil, que habían producido graves divisiones en el pueblo español, cicatrices que había que sanar, diferencias que había que reconciliar para superar los odios cainitas. Si a eso le añadimos la amenaza del maquis y el acoso internacional, era del todo punto inviable que el vencedor de la guerra convocara elecciones democráticas, pues lo que se precisaba era una autoridad fuerte que emprendiera la colosal tarea de sacar a España del marasmo económico, ideológico y sociológico que lo había llevado al enfrentamiento. ¿Es posible imaginar la vuelta a España de los comunistas, socialistas, anarquistas, terroristas y separatistas que nos habían llevado a la conflagración, para volverse a presentar a unas elecciones? ¿Se debería haber retirado Franco a sus cuarteles para que los vencidos volvieran a las andadas revolucionarias? ¿Tendría que haber dejado paso a don Juan de Borbón, un traidor consumado, que conspiró con las potencias aliadas en contra de los intereses de España? ¿Qué demócratas había en la España de la posguerra, asolada por una jauría de totalitarios marxistas y separatistas?