Barcelona consume 2,5 toneladas de cannabis y 688 kilos de cocaína al año

Las cloacas no mienten. Todo lo que un individuo ha bebido, comido o consumido, sea legal o ilegal, termina allí; de una forma u otra. No hay secretos en las aguas residuales. Un grupo de investigadores del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IDAEA-CSIC) ha monitorizado durante cinco años siete plantas de tratamiento de aguas residuales de Barcelona y su área metropolitana y ha detectado la presencia al alza de varios tipos de sustancias tóxicas.
















