Sánchez nos toma por gilipollas: «No tengo presupuestos por la situación mundial»
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha enfriado este jueves la posibilidad de presentar en marzo el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 2026, una previsión que el Ejecutivo había sostenido hasta ahora.
El líder socialista ha justificado este cambio al señalar que el Gobierno debe centrarse en responder a los efectos de la guerra en Irán, que ha pasado a ocupar un lugar prioritario en la agenda política y económica.
El Consejo Europeo centra la atención en el conflicto
Sánchez ha realizado estas declaraciones a su llegada a la reunión del Consejo Europeo, donde los líderes comunitarios tienen previsto abordar la situación derivada del conflicto en Oriente Medio.
La crisis internacional está obligando a los gobiernos europeos a reorientar sus prioridades, especialmente ante el posible impacto en los mercados energéticos y la estabilidad económica.
Pedro Sánchez afirma que no tiene presupuestos "debido a la gravedad de la situación mundial" pic.twitter.com/DZB2I8GE0G
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) March 19, 2026
Un giro respecto al calendario previsto
Hasta hace apenas unos días, el Ejecutivo mantenía que los Presupuestos de 2026 serían presentados este mismo mes. Sin embargo, ya este miércoles, durante una comparecencia junto al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, Sánchez dejó entrever dudas sobre el cumplimiento de ese calendario.
Este cambio de postura refuerza la incertidumbre sobre la hoja de ruta económica del Gobierno en los próximos meses.
Posible prórroga y consecuencias políticas
El retraso en la presentación de los presupuestos abre la puerta a una posible prórroga de las cuentas actuales, lo que podría limitar la capacidad del Ejecutivo para impulsar nuevas medidas económicas.
Además, la aprobación de los presupuestos requerirá negociaciones complejas con los socios parlamentarios, en un escenario político marcado por la fragmentación.
La guerra en Irán condiciona la agenda del Gobierno
El conflicto en Irán ha irrumpido con fuerza en la agenda internacional, generando preocupación por su impacto en energía, inflación y estabilidad global.
En este contexto, el Gobierno ha optado por priorizar la gestión de la crisis internacional, aplazando decisiones clave en política económica interna.














