¡Ingobernable! España, partida en dos. El PP gana las elecciones pero Pedro Sánchez será presidente
Las dos Españas. Colapso total. El bloque de la derecha y el bloque de la izquierda salen de la cita con las urnas del 23J con un insólito empate técnico (a votos y escaños) y nos abocan a una situación sin precedentes históricos: el Partido Popular habría ganado las elecciones generales con 136 diputados pero, por primera vez, la lista más votada no sería capaz de gobernar ya que su suma con Vox, su aliado natural, no logra alcanzar la mayoría absoluta.
En el otro lado de la trinchera, el PSOE resiste (122 escaños) y Pedro Sánchez podría volver a ser investido presidente reeditando un Frente Popular pactando con comunistas, nacionalistas, independentistas y proetarras. Siete partidos que le darían para formar un Gobierno Frankenstein heptipartito y mantenerse en La Moncloa. Todo vale.
El bloque de la izquierda conformado por PSOE y Sumar más todas las fuerzas nacionalistas logran 172 escaños, mientras que el bloque de la derecha formado por PP y Vox, con el apoyo de UPN y Coalición Canaria, sumarian también un total de 171 diputados. Es prácticamente un empate a todo que puede abocarnos inevitablemente a un bloqueo político.
Vox se mantiene como tercera fuerza política, aunque pierde presencia y reduce considerablemente su número de escaños respecto a las elecciones generales de noviembre de 2019, perdiendo 19 representantes y quedándose con solo 33 diputados. Mucho tendrán que reflexionar los de Santiago Abascal después de ser duramente castigados en las urnas.
En total de votos, tanto los populares como los socialistas superan ampliamente la barrera de los 7 millones. Los de Feijóo consiguen 8.078.000 votos, mientras que los de Sánchez, 7.750.000 votos. Dos grandes bloques apuntalados por sus socios en los dos extremos del tablero político nacional.

Aún perdiendo las elecciones, el resultado suena a música celestial para Pedro Sánchez, que resiste después de una legislatura infame. Será, por tanto, la primera vez en la historia de la democracia que gobierne un candidato que no ha ganado las elecciones.
Ahora, de nuevo los nacionalistas, los independentistas y los proetarras de Otegi, Rufian y Puigdemont tendrán en su mano volver a hacer presidente a Pedro Sánchez. Ya es bien verdad aquello de que la política hace extraños compañeros de cama. España entra en su fase definitiva de disolución. El último, que apague la luz.












