Pablo Iglesias ya no se esconde: «Meteremos a toda la derecha en la cárcel»
Este domingo, en un acto público de ese partido de extrema izquierda, el comunista Pablo Iglesias propuso su particular solución para los continuos fracasos electorales de Podemos: una dictadura. No lo dijo expresamente, pero lo hizo formulando una propuesta que sólo sería compatible con un régimen totalitario.
"Hace falta valor y agallas para decirle a esta derecha que les queremos en la cárcel y que vamos a hacer lo que otros no se atrevieron a hacer para meterles en la cárcel".
🇪🇸 | Pablo Iglesias dice que quiere a las personas de derechas en la cárcel:
«Para ganar a Ayuso hace falta valor y agallas para decirle a esta derecha que les queremos en la cárcel y vamos a hacer lo que otros no se atrevieron a hacer para meterles en la cárcel». pic.twitter.com/TtSK68cTJk— ʜᴇʀQʟᴇs (@herqles_es) June 14, 2026
Lo que Pablo Iglesias propone no requierte "valor y agallas", sino un absoluto desprecio por la democracia. Lo que propone, básicamente, es encarcelar a millones de personas por atreverse a discrepar de la izquierda. Esto no es nada nuevo: es exactamente la misma basura antidemocrática que los comunistas han hecho siempre. Lo que Pablo Iglesias anuncia es lo que ya existe en sitios como Corea del Norte, Cuba o China, donde discrepar de la ideología oficial es la vía más segura a la prisión. Desde sus inicios, el comunismo ha instaurado más de medio centenar de dictaduras, para decirle a la gente lo que debe pensar y lo que puede o no decir, y meter en prisión -como Pablo Iglesias afirma ahora- a los que se atrevan a desobedecer.
Por supuesto, el fundador de Podemos se conforma, de momento, con hablar de meternos en prisión, porque anunciar abiertamente lo que viene después aún sonaría peor y tal vez le traería problemas penales. El comunismo no se limitó a encarcelar a los disidentes: ha matado a más de 100 millones de personas, compitiendo con el nazismo en el afán por liquidar a todos aquellos que no coincidían con su ideología.
La historia nos muestra lo que pasa cuando las democracias no se defienden frente a los totalitarios, es decir, frente a antidemócratas como Pablo Iglesias y sus amigos de Podemos. Si en algunos países europeos los partidos nazis y comunistas están prohibidos es por una cuestión básica de supervivencia democrática: esos países ya han conocido las sangrientas consecuencias de dar rienda suelta a los enemigos de la libertad. En España las leyes que tenemos no ofrecen ese nivel de protección a nuestra democracia, pero sí que apuntan algunas normas básicas. En su Artículo 6, la Constitución Española dice sobre los partidos políticos: "Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos".
No se puede considerar que un partido respeta la Constitución y las leyes si aboga abiertamente por encarcelar a toda la derecha, es decir, convertir a millones de españoles en presos políticos por el "crimen" de discrepar de la izquierda. Un partido que propone esa flagrante violación de los derechos humanos es abiertamente antidemocrático, y por tanto quienes queremos seguir viviendo en una España libre tenemos todo el derecho a exigir que el Estado actúe contra quienes quieren reducir a escombros nuestra democracia, sean nazis, comunistas, islamistas o de cualquier otra ideología antidemocrática.
Con declaraciones como las de Pablo Iglesias en ese acto público, Podemos ya ha dejado claro que no es un partido político: es una organización que pretende acabar con la democracia. Una organización así no debe tener cabida en nuestras instituciones y merece ser ilegalizada, como antes fueron ilegalizadas otras organizaciones que también querían acabar con nuestra democracia. Por supuesto, si Podemos se atreve a lanzar esas barbaridades es porque cuenta con el amparo de Pedro Sánchez y su gobierno, que se aferran a su alianza con los peores extremistas para poder mantenerse en el poder a cualquier precio, tensionando al máximo la convivencia entre españoles.
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