El presidente de VOX, Santiago Abascal, y el vicesecretario de Relaciones Internacionales de la formación, Iván Espinosa de los Monteros, se encuentran Varsovia (Polonia) en un viaje institucional en el que mantienen una agenda de contactos con responsables del Gobierno polaco.
La Policía holandesa ha detenido a Gökmen Tanis, un hombre de 37 años nacido en Turquía, como principal sospechoso del tiroteo en un tranvía en la ciudad de Utrecht, en el centro de Holanda.
La Policía de Utrecht ha difundido en su cuenta de Twitter la imagen de Gökman Tanis, un inmigrante turco de 37 años, por su posible relación con el presunto atentado de esta mañana en un tranvía de la ciudad que ha dejado al menos un muerto y numerosos heridos.
La Policía holandesa ha confirmado que el tiroteo ocurrido en Utrecht es un "posible" acto terrorista y asegura que la investigación está en marcha. Todavía no está claro cuántas víctimas hay, aunque un portavoz ha confirmado que hay al menos un muerto, ni la gravedad de su situación, pero sí confirman que hay "varios heridos" que están siendo ya trasladados a los hospitales.
Al menos 49 personas han muerto este viernes en dos ataques terroristas contra dos mezquitas de la ciudad de Christchurch, situada en la costa este de la Isla del Sur de Nueva Zelanda, según han confirmado la policía y la primera ministra de este país, Jacinda Ardern, en dos ruedas de prensa. Los agentes han detenido a tres personas —al principio eran cuatro, pero una ya ha quedado en libertad porque no estaba implicada en la matanza— que guardaban explosivos en sus coches. Este material ya ha sido desactivado. Ninguno de los arrestados estaba fichado por las fuerzas de seguridad. Ardern también ha dicho que los tiroteos han dejado al menos 20 heridos de gravedad y que el país ha elevado el nivel de seguridad al máximo ante posibles amenazas. De los 49 fallecidos, 41 estaban en la mezquita de Al Noory y siete, en la de Lindwood. Otro persona perdió la vida en el hospital.
El mayor atentado en la historia de España, el del 11-M de 2004, ha servido a José Manuel Villarejo para lanzar un nuevo pulso al Estado. El ex comisario ha afirmado que la investigación sobre la masacre “se cerró en falso” y ha amenazado con contar toda la verdad del caso. Según publica en exclusiva El Confidencial Digital, los servicios de información de la Policía Nacional sospechan que cuenta con material desaparecido hace 15 años.