Sánchez gasta 1,2 millones de euros públicos en regalos a Mohamed VI
La Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas, organismo dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha licitado un contrato por 1,2 millones de euros para la adquisición de regalos promocionales vinculados a la Agenda 2030, según consta en la documentación oficial del proceso.
La FIAP es la misma agencia a través de la cual el Gobierno ha canalizado en los últimos años programas de cooperación con Marruecos, incluidos proyectos que han supuesto la entrega de vehículos todoterreno 4×4 a las autoridades del país vecino, lo que ha generado críticas en distintos sectores políticos y sociales.
Un contrato millonario para regalos institucionales
El contrato licitado contempla el suministro de material promocional y obsequios institucionales destinados a acciones de comunicación y cooperación internacional. Entre los artículos incluidos figuran cestas de bebé, maletines, mochilas, material de papelería y otros productos de carácter corporativo asociados a los objetivos de la Agenda 2030.
La adjudicación se realiza en el marco de los programas impulsados por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que ha situado la Agenda 2030 como uno de los ejes discursivos de su acción exterior y de cooperación internacional.
La FIAP y su papel en la cooperación con Marruecos
La FIAP, adscrita al Ministerio de Exteriores, ha ganado protagonismo en los últimos años como instrumento operativo del Gobierno para ejecutar proyectos de cooperación y asistencia técnica en terceros países. Entre ellos destacan iniciativas con Marruecos, algunas de las cuales han incluido la cesión de equipamiento material financiado con fondos públicos españoles.
Estas actuaciones han sido especialmente polémicas en el contexto de las relaciones bilaterales con Rabat y del debate migratorio, al coincidir con episodios de presión fronteriza sobre España.
Críticas por el uso de fondos públicos
El gasto de 1,2 millones de euros en obsequios promocionales ha suscitado críticas por parte de sectores que cuestionan la prioridad de este tipo de desembolsos, especialmente en un contexto de presión fiscal, inflación y recortes en servicios básicos.
Los detractores del contrato señalan la contradicción entre el discurso de austeridad y sostenibilidad asociado a la Agenda 2030 y el elevado coste de artículos considerados prescindibles, financiados con dinero público.
Transparencia y debate político
Desde el Ejecutivo se defiende que este tipo de contratos forman parte de las estrategias de comunicación institucional y cooperación internacional, habituales en organismos públicos. No obstante, el volumen del gasto y su vinculación con una agencia que ha gestionado ayudas materiales a Marruecos han reabierto el debate sobre la transparencia, el control del gasto y las prioridades del Gobierno en política exterior.
El contrato, publicado en los canales oficiales de contratación pública, vuelve a situar a la FIAP y al Ministerio de Exteriores en el centro de la polémica política.
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