España supera a Rumanía y ya es el país de Europa con mayor riesgo de pobreza infantil
España fue el país con mayor tasa de riesgo de pobreza infantil de toda la Unión Europea. Así lo muestran los datos publicados el miércoles por Eurostat. Un triste récord que culmina la falta de atención de las políticas públicas por las familias. En total, el 29% de la población.
Un menor de 18 años vive en riesgo de pobreza, medido como población con una renta equivalente inferior al 60% de la mediana del total del país. En 2023 España era el segundo, por detrás de Rumanía. Pero en 2024, Rumanía mejoró sus registros, bajando del 29,6% al 26,2%, mientras que España los empeoró, pasando del 28,98% al 29,2%.
La tasa de riesgo de pobreza infantil de España es la más alta desde 2016. El crecimiento económico de los últimos años no ha conseguido reducir este indicador, sino que lo ha aumentado. En 2020 el riesgo de pobreza infantil era del 27,4%, desde entonces ha subido en casi dos puntos. Esta estadística muestra un ensanchamiento de las desigualdades de ingresos en esta fase de intenso crecimiento económico y creación de empleo. Todo apunta a que el tipo de empleo que está creando España está detrás de este incremento. El país necesita mucha mano de obra para cubrir la creación de empleo y el inicio de la jubilación de la generación del baby boom, y se está haciendo con población inmigrante. La tasa de pobreza entre los extranjeros es muy superior a la de los nacionales. De media, entre los inmigrantes hay una tasa de riesgo de pobreza del 44%, y si son de fuera de la UE, del 46%, frente al 19% de los nacionales. A medida que la población inmigrante sube en porcentaje sobre el total, el efecto composición eleva el riesgo de pobreza. Desde 2021 hasta 2024 ha aumentado la población residente nacida en el extranjero en casi 1,6 millones. Un cambio tan relevante que tiene repercusión sobre las estadísticas de pobreza por efecto composición. No hay datos desagregados de riesgo de pobreza infantil entre los extranjeros, pero los datos ya referidos de la población mayor de edad son una buena aproximación.
El problema para España en el ránking comparativo es que otros países están reduciendo más rápido sus registros de pobreza. España tiene algunas particularidades por su modelo de crecimiento económico (con mucha actividad en sectores de bajo valor añadido), inflación, escasas ayudas sociales y dinámicas sociales que condenan al país al último puesto. O el primero, según se mire, en mayor riesgo de pobreza infantil.
Otra de las conclusiones de este indicador es que el Ingreso Mínimo Vital (IMV) sigue teniendo grandes lagunas. Esta es la política que diseñó el Gobierno para combatir la pobreza, en especial, la infantil. Pero dejando fuera a una buena parte de la población que se pensaba que cubriría. Otras políticas como la subida del Salario Mínimo Interprofesional o la mejora de la cobertura del seguro por desempleo también están orientadas a reducir los niveles de pobreza.
Las dificultades de la conciliación laboral (que fuerzan a muchas trabajadoras al empleo parcial), los bajos salarios y la escasez de ayudas públicas forman un cóctel explosivo. En palabras del CES en su último informe anual, la alta pobreza infantil de España es una "lacra lacerante" y una "inmoralidad como país". Una de las recetas que pide la institución es el establecimiento de guarde‐ una de las grandes promesas incumplidas del Gobierno.
Uno de los datos relevantes de la estadística de pobreza infantil publicada por Eurostat es que España está entre los países europeos con mayor pobreza infantil entre las cla‐ ses medias. Y este no es un problema que se pueda acha‐car a la inmigración.
Los hogares del tercer quintil de renta (situados entre el 40% y el 60% de la distribución) formados por dos o más adultos y menores de edad tienen una tasa de riesgo de pobreza o exclusión social del 8,8%. Es el peor de toda la Unión Europea,
Fuente original: El Confidencial
Directos al abismo: el 26% de los españoles, en riesgo de pobreza













