España destruye 270.782 empleos en enero de 2026, el peor dato desde la crisis de 2012
El mercado laboral arranca 2026 con un fuerte retroceso. España destruyó 270.782 puestos de trabajo en enero, el peor dato para este mes desde 2012, en un arranque de año marcado por el fin de la campaña navideña y el frenazo en sectores clave del consumo.
Aunque el total de afiliados se mantiene en cifras históricas —más de 21,5 millones de ocupados—, el ritmo de creación de empleo se desacelera con claridad, lo que pone en duda la fortaleza real del mercado laboral tras varios años de recuperación.
Los datos oficiales de afiliación corresponden a la Seguridad Social y al Ministerio de Trabajo y Economía Social.
La hostelería y el comercio, los más castigados
El ajuste se ha cebado especialmente con los sectores más dependientes de la temporada navideña. Miles de contratos firmados como refuerzo para diciembre no se han renovado al terminar las fiestas.
Los principales afectados han sido:
- Camareros y personal de hostelería
- Dependientes y trabajadores del comercio
- Transportistas y logística
- Servicios auxiliares
Se trata de empleos tradicionalmente temporales, pero este año la caída ha sido más intensa de lo habitual, superando los registros de los últimos ejercicios.
El peor enero en más de una década
Enero suele ser un mes negativo para el empleo, pero la magnitud del descenso preocupa. Hay que remontarse a 2012, en plena crisis económica, para encontrar un dato peor.
Los analistas destacan tres señales de alerta:
- Destrucción de empleo superior a la media histórica
- Menor ritmo de contratación interanual
- Enfriamiento progresivo de la actividad
Es decir, no se trata solo de estacionalidad: hay síntomas de desaceleración estructural.
Récord de afiliados… con menos impulso
El Gobierno subraya que el sistema mantiene más de 21,5 millones de cotizantes, la cifra más alta jamás registrada.
Sin embargo, expertos económicos advierten de que este récord convive con un crecimiento cada vez más débil, lo que podría anticipar un techo.
En otras palabras: más empleo acumulado, pero menos capacidad de seguir creándolo.
También se observa:
- Mayor rotación de contratos
- Aumento de la parcialidad
- Menor estabilidad en pymes
- Reducción del dinamismo empresarial
Factores que explican el frenazo
Entre las causas que apuntan economistas y empresas figuran:
- Pérdida de fuerza del consumo interno
- Subida de costes laborales
- Presión fiscal y regulatoria
- Incertidumbre internacional
- Agotamiento del efecto rebote tras la pandemia
Todo ello limita la contratación, especialmente en actividades intensivas en mano de obra.
¿Bache puntual o cambio de ciclo?
La gran incógnita ahora es si el dato responde únicamente al ajuste típico de enero o si marca el inicio de una fase más débil del mercado laboral.
Si la primavera no trae un repunte claro de afiliación, el empleo podría entrar en una etapa de estancamiento tras varios años de crecimiento continuado.
Por ahora, la fotografía es clara: España ha comenzado el año destruyendo casi 271.000 empleos en un solo mes, el peor arranque en más de una década, y con señales de que la creación de trabajo pierde fuelle.
España, líder del paro en Europa: uno de cada cuatro jóvenes no tiene empleo













