Empieza el juicio político más mediático de la historia reciente de España. Tal y como estaba previsto, el ex presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha eludido ante el Tribunal cualquier responsabilidad penal por la consulta del 9 de noviembre de 2014.
Artur Mas, Irene Rigau y Joana Ortega se sentarán este lunes 6 de febrero en el banquillo de los acusados por los delitos de desobediencia y prevaricación al impulsar el proceso participativo del 9 de noviembre de 2014. En vigilias del juicio, los tres encausados han comparecido este mediodía en rueda de prensa para asegurar que se encuentran serenos y firmes, a la vez que emocionados por el apoyo recibido.
El Govern apriera el acelerador de la hacienda propia. Después de 16 meses de preparación, la adminisración tributaria catalana ya dispone del nuevo programa informático, el e-Spriu (acrónimo de Serveis i Processos per a la Relació Integral amb l'Usuari tributari) para gestionar todos los impuestos. Estará listo para su puesta en marcha el 1 de julio. En un primer momento supervisará los impuestos propios como el de las bebidas azucaradas, al que seguirán la tasa turística, el nuevo impuesto a grandes superficies, el de activos no productivos, que trata de gravar de forma indirecta a las grands fortunas; y el que grabará los vehículos para emitir CO2.
Nuria Espert, actriz de cine y teatro, y también directora teatral y de ópera, ha criticado hoy la falta de interés por la cultura de todos los partidos políticos y gobiernos, desde el de Mariano Rajoy hasta el de Manuela Carmena, de la que ha dicho que ha puesto la cultura a cargo de alguien (la concejala Celia Mayer) de la que duda si sabe leer.
Los Mossos buscan a tres hombres que la madrugada del sábado al domingo habrían violado a una mujer en plena calle de Girona. Los hechos se produjeron sobre las 5.30 horas en la zona del puente de la Font del Rei, en la calle del Carme. La mujer denunció los hechos a las pocas horas.
La Audiencia Provincial de Barcelona ha ratificado la condena de 50.000 euros impuesta a una mujer por los "daños morales" y los "daños psíquicos y secuelas psicológicas" que causó a su exmarido por hacerle creer durante más de tres años que era el padre de su segundo hijo, aun a sabiendas que era fruto de una relación extramatrimonial. Se trata de una sentencia muy poco habitual, ya que ni el adulterio ni el ocultamiento de la verdadera filiación de un menor se consideran, por sí mismos, delitos en el Código Civil.