Talavera de la Reina se va a la mierda

Talavera de la Reina, hace ya tiempo víctima de una atroz decadencia y crisis sin fin, fue próspera mientras existía economía de subsistencia a nivel comarcal. Era la "metrópoli" de su comarca. Continuó siéndolo tras la guerra civil porque la comarca siguió teniendo un marcado acento agropecuario.
En los años setenta, la Nacional 5 atravesaba la ciudad y los nuevos madrileños que volvían de Extremadura a la capital, paraban a mear, comprar botijos y platos decorados para colgar en el pasillo del piso en Móstoles.
Durante la burbuja se crearon pequeñas empresas relacionadas con la construcción y resucitaron viejos dinosaurios (Muebles de Talavera).
La pasta de la construcción reclamó coches (y sus talleres y concesionarios), cervezas (un par de calles de tapeo), ocio diverso (decenas de garitos entre lo sórdido y lo "nuevo rico") y El Corte Inglés para las charos.
Y una vez que los centros comerciales han aniquilado las tienducas, el sector inmobiliario está hundido, el cordero se importa de Nueva Zelanda y sobre todo, no hay tajo en la construcción.... ¿qué queda?: funcionarios (y muy pocos porque están todos en Toledo al ser capital autonómica y provincial), pensionistas, quinquis y gitanos.
Porque los jóvenes talaveranos que quieren trabajar se van a ganar el pan a otro sitio. Para ellos no hay paguita.













