Guadalajara se plantea convocar un referéndum para independizarse de Castilla La-Mancha

Desde que las Comunidades Autónomas quedaron confeccionadas por la Constitución Española de 1978, existe un creciente sentimiento de desapego y descontento en la provincia de Guadalajara. Los guadalajareños se sienten molestos cuando les integran en la Mancha. No se sienten manchegos, se sienten castellanos. Los reflejos de esta desafección pueden verse en los carteles informativos de la mayor parte de los pueblos alcarreños. Allí aparece tachada siempre 'La Mancha' y solo se deja ver 'Castilla'.
En la provincia alcarreña se sienten maltratados. El Señorío de Molina, que en la Edad Media fue un territorio disputado por las coronas de Castilla y Aragón, hoy ha perdido todo su esplendor y tiene el dudoso privilegio de ser el territorio más despoblado de Europa. Los ecos de una historia gloriosa se escuchan en un paisaje en decadencia, alejado de los tiempos modernos.
En Guadalajara se reivindica su papel fundamental en la historia de España, que ya parece olvidado. Tan importante era esta provincia para los Reyes Católicos que fue el único territorio del cual no pudieron expulsar a los judíos en 1492, pues Guadalajara estaba bajo dominio de los Mendoza y estos eran una estirpe fundamental para mantener la corona castellana. Isabel la Católica, la gran soberana cedía a los privilegios de los que históricamente disfrutaba Guadalajara.
Por esta provincia pasaron grandes y nobles estirpes. La princesa de Éboli era de Pastrana, otro de los pueblos caídos en decadencia. Los Mendoza, una de las grandes casas que controlaban la institución eclesiástica castellana, disfrutaban de privilegios reales que favorecían a la región. Históricamente, no hay nada que les una a la Mancha y así los sienten en la Alcarria.
Guadalajara es Castilla, no la Mancha
Guadalajara es una provincia por descubrir en España. La forman la Alcarria, la Campiña, la Sierra Norte y el Señorío de Molina. Pero es la Alcarria la niña bonita de esta provincia. Por ella viajó Camilo José Cela y se quedó prendado de la historia de sus pueblos, que ya por entonces rezumaban decadencia.
Esta provincia tiene mucho más que ver con Madrid que con Albacete. Tanto es así que el Consorcio de Transporte de la Comunidad de Madrid llega hasta Guadalajara. Los estudiantes de bachillerato cursan el temario de la capital, pues, aunque Castilla La-Mancha tiene universidad, Guadalajara se rige por Madrid. Los alumnos se presentan en selectividad con el mismo temario y con los mismos exámenes que cualquier alumno que estudie en Vallecas, Carabanchel o el barrio de Salamanca.
La sanidad sigue el mismo camino. No son pocos los pacientes alcarreños que se quejan de que les deriven a Toledo o a otra capital de provincia de la comunidad, antes que a Madrid, cuando se tardan escasos 40 minutos desde Guadalajara al centro de la capital de España.
Referéndum de independencia
Aunque el sentimiento está aparcado, es bastante patente que en la tierra de los Mendoza no están conformes ni se sienten identificado con su comunidad autónoma. Por ello, desde diversas plataformas vinculadas a los movimientos guadalajareños, están viendo en la iniciativa del PSOE de querer reconocer todas las nacionalidades españolas una oportunidad única para poder desligarse definitivamente de la Mancha. Una idea que se pondrá en marcha a finales de este año, y que ya ha empezado a moverse entre los diversos círculos políticos y sociales.
Guadalajara es una provincia cansada con sus instituciones. El agua de sus pantanos es trasladada y desviada a otras regiones, sus pacientes están obligados a recorrer cientos de kilómetros, teniendo Madrid a unos minutos. Sus alumnos de bachillerato pertenecen a la Comunidad de Madrid. Están en tierra de nadie y sin nadie en sus tierras. Por eso ahora han dicho basta y se plantean votar en referéndum para pedir la secesión. Guadalajara no es la Mancha.
¿Votarías si #Guadalajara convocase un referéndum?
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) 31 de agosto de 2017













