Denuncian llamadas masivas a jubilados para que voten al PSOE: «¡Os quitan las pensiones!»
La campaña electoral en Aragón entra en su fase más tensa tras la denuncia del Partido Popular ante la Junta Electoral Central por presuntas llamadas telefónicas dirigidas a personas mayores con mensajes alarmistas sobre sus pensiones.
Según ha explicado en rueda de prensa la secretaria general del PP aragonés, Ana Alós, decenas de ancianos habrían recibido durante el fin de semana llamadas desde el número 876089557, en las que se les advertía de que, si gobiernan los populares, sus pensiones podrían recortarse hasta 400 euros.
Para los populares, se trata de una campaña de presión directa al voto dirigida a uno de los colectivos más sensibles del electorado.
Llamadas «masivas» a pensionistas
El PP asegura que no se trata de casos aislados, sino de contactos reiterados y coordinados, con un mismo patrón de discurso: generar miedo sobre el futuro de las pensiones para influir en la decisión de voto.
Las llamadas, siempre según la denuncia presentada, estarían:
- Dirigidas principalmente a personas mayores
- Realizadas de forma masiva
- Con mensajes alarmistas sobre recortes
- Vinculadas electoralmente al PSOE
Los populares consideran que esta práctica podría vulnerar la normativa electoral y la protección de datos personales.
Acusaciones sobre pagos a influencers
La denuncia no se limita a las llamadas telefónicas. El PP también acusa al entorno de la candidata socialista Pilar Alegría de intentar influir en el voto joven a través de redes sociales.
Según Alós, el equipo de campaña habría llegado a ofrecer hasta 800 euros por cada ‘reel’ a determinados creadores de contenido para promocionar mensajes favorables al PSOE.
De confirmarse, estas prácticas abrirían un nuevo frente sobre la financiación y transparencia de la propaganda digital durante la campaña.
Escalada de tensión a días de las elecciones
A pocos días de la cita con las urnas —el 8 de febrero—, el clima político en Aragón se ha endurecido notablemente.
El PP sostiene que se está intentando condicionar el voto mediante el miedo y la manipulación, mientras que desde el PSOE, por ahora, no se ha emitido una respuesta oficial detallada sobre estas acusaciones.
La Junta Electoral deberá ahora analizar si existen indicios suficientes para investigar los hechos y determinar si se ha vulnerado la legislación.
El foco en la limpieza del proceso
El caso reabre el debate sobre los límites de la campaña electoral en la era digital y telefónica:
- Uso de bases de datos privadas
- Propaganda personalizada
- Presión psicológica a colectivos vulnerables
- Pagos encubiertos a prescriptores en redes
Aspectos que, de confirmarse, podrían suponer sanciones administrativas o incluso responsabilidades penales.
Por el momento, el número 876089557 se ha convertido en el centro de la polémica política aragonesa, en un episodio que añade más tensión a una campaña ya marcada por la confrontación.
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