Lágrimas woke: Podemos desaparece en Aragón
Las elecciones autonómicas de Aragón del 8 de febrero de 2026 no solo han dibujado un nuevo mapa político en la comunidad, sino que han escrito un capítulo especialmente doloroso para Podemos. La formación que irrumpió en 2014 como una alternativa transformadora y que llegó a convertirse en tercera fuerza en varias cámaras autonómicas, ha quedado por completo fuera de las Cortes de Aragón, confirmando así un declive imparable que comenzó hace años.
El desplome aragonés: de proyección a eliminación total
En las elecciones de 2015, Podemos y sus coaliciones lograron un impacto notable en Aragón, con más del 20 % de los votos y 14 escaños, situándose como una opción sólida en el espectro político regional.
Sin embargo, la evolución ha sido demoledora:
- En 2019, el apoyo se redujo drásticamente hasta apenas superar el 8 % y obteniendo seis escaños.
- En 2023, la coalición Podemos–Alianza Verde cayó a solo un escaño en las Cortes.
- En 2026, con menos del 1 % de los votos (aproximadamente 6.200 votos), no supera el umbral mínimo para representación y queda totalmente fuera del parlamento autonómico.
Este resultado no es un batacazo aislado: Podemos ya era fuerza extraparlamentaria en otras regiones, y con este resultado pasa a no tener representación en las Cortes de Aragón, sumándose a la lista de parlamentos autonómicos donde ya no está presente.
Una crisis profunda que va más allá de Aragón
La debacle aragonesa se produce en el marco de una tendencia que ha venido acusándose a nivel nacional: la caída sostenida de Podemos y su pérdida de relevancia electoral. Tras años de fuerte crecimiento —llegando a formar parte del Gobierno de España en coalición con el PSOE tras las elecciones generales de 2019— el partido ha visto cómo su base electoral se ha erosionado progresivamente.
Encuestas recientes del CIS de enero de 2026 sugieren que, a nivel nacional, el apoyo al partido se sitúa actualmente muy por debajo de los principales partidos, con porcentajes reducidos incluso frente a otras formaciones más nuevas o coaliciones alternativas en la izquierda.
Esta tendencia se observa no solo en Aragón: Podemos ya no logra mantener una presencia sólida en muchos parlamentos autonómicos, y su influencia en el debate político territorial se ha reducido considerablemente, en parte debido a la fragmentación de la izquierda y a la competencia con otras fuerzas progresistas o regionalistas.
Causas del declive
Varios factores explican este desplome:
- Fragmentación de la izquierda: La división del espacio progresista, con competidores como Izquierda Unida-Sumar o fuerzas regionalistas fuertes como Chunta Aragonesista, ha dispersado el voto tradicional de Podemos.
- Competencia interna: La decisión de presentarse en solitario, y en algunos casos competir con candidaturas afines, ha debilitado su capacidad de lograr escaños bajo el sistema electoral.
- Cansancio del ciclo político: Tras más de una década de presencia destacada, la formación morada ha ido perdiendo visibilidad y atractivo para electores jóvenes y urbanos, que en muchos casos han migrado hacia otras opciones.
El nuevo equilibrio en Aragón y el desafío para la izquierda
La desaparición de Podemos de las Cortes de Aragón se suma al fortalecimiento de otras fuerzas: la Chunta Aragonesista ha duplicado sus escaños y se consolida como principal referente de la izquierda regional, mientras que Izquierda Unida-Sumar mantiene presencia.
Al mismo tiempo, el bloque de la derecha, con un PP ganador pero sin mayoría absoluta y un Vox en auge, se erige como la fuerza dominante en el Parlamento autonómico.
Para Podemos, este resultado plantea una encrucijada: ¿reconstrucción y redefinición de proyecto político o irrelevancia prolongada? La respuesta no solo determinará su futuro en Aragón, sino también su papel en la izquierda española a nivel nacional de cara a las próximas citas electorales.













