En plenas negociaciones de Pedro Sánchez para la investidura, la red de presos de ETA pone sus reclamaciones sobre la mesa. Peticiones que luego serán recogidas por Bildu, PNV y Podemos, socios todos ellos del ahora presidente en funciones. La plataforma Sare, de apoyo a los presos etarras, ha lanzado una campaña para reclamar «avances» en materia penitenciaria. Aunque celebra los logros obtenidos en los últimos años bajo el mandato del socialista -durante los cuales se ha puesto fin a la llamada política de dispersión, con el traslado de los condenados terroristas a las cárceles del País Vasco y Navarra-, los presos piden más. La hoja de ruta -Llaves para la resolución- es la última estrategia de presión ante la formación de un nuevo Gobierno presidido por Sánchez al que ya han arrancado importantes concesiones.