Puigdemont se mofa de los españoles desde Waterloo: 'Puedo entrar y salir cuando quiera'

Carles Puigdemont ha irrumpido de nuevo en escena este sábado, después de que el nuevo presidente de la Generalitat, Salvador Illa, haya tomado posesión en un acto acompañado por varios ministros del Gobierno. El líder moral de Junts ha reaparecido y se ha dejado ver en su casa de Waterloo, en Bélgica, donde equipos de TV3 y la Agencia Catalana de Noticias, la ACN, han podido acceder para grabarle. "Tenemos capacidad para entrar y para salir, para desafiar a un Estado represor", ha asegurado en una entrevista concedida a estos dos medios de comunicación.

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En un vídeo publicado antes, a mediodía y coincidiendo con el acto oficial en el Palau de la Generalitat, el huido ha relatado brevemente lo ocurrido el jueves bajo el Arco de Triunfo de Barcelona, cuando desapareció ante miles de personas y 602 agentes de los Mossos desplegados. En concreto, ha definido su segunda fuga como "una extracción en un contexto de represión brutal" y desafía de nuevo a la Justicia.

"Quería entrar en el Parlament, pero Interior me lo negó", asegura sobre el dispositivo de Mossos d'Esquadra para arrestarlo al haber una orden de detención nacional contra él.

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"Nunca he querido entregarme a una autoridad judicial que ni es competente para perseguirnos ni tiene ningún interés en hacer justicia, sino que pretende hacer política", advierte Puigdemont repitiendo la misma idea que ya avanzó en el mensaje de ayer por la noche, la de que en ningún supuesto contemplaba ser arrestado.

"Yo sé lo que arriesgaba, intenté lo que parecía imposible y que en caso de fracasar hubiera tenido costes enormes: una extracción en un contexto de represión y cerco brutales", define sobre la desaparición y posterior fuga que protagonizó el jueves. "Poder volver a sitio seguir primero y después a mi residencia belga, en Waterloo, pasaron a ser objetivo", ha relatado sobre la huida.

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"En enero de 2018 teníamos una operación similar para entrar sin ser detectados e intentar acudir a la toma de posesión si se producía la investidura", ha revelado sobre el pleno que Roger Torrent acabó suspendiendo después del rechazo del Constitucional a una investidura a distancia.

Puigdemont ha usado la cadena de mensajes de este sábado, publicados 48 horas después de su desaparición, para retar de nuevo a la Justicia y al Estado: "Hay que denunciar internacionalmente a un Estado español que no se comporta de manera democrática cuando permite que jueces del supremo se burlen de las leyes que aprueba su parlamento".

En la grabación, el líder de Junts ha vuelto a cargar con dureza contra ERC por el dispositivo de los Mossos -"lo que no podía imaginar es la colaboración entusiasta de un Govern al que se le había terminado el tiempo en la rebelión judicial"- y ha lanzado un nuevo desafío: "No se ha acabado el proceso de independencia". De hecho, a pedido a sus fieles "pasar a una nueva etapa" de "actos colectivos de resistencia":

"Asumía que la operación era prácticamente imposible, y que los costes serían enormes si fracasaba. Pero era la única forma de que el riesgo y el sacrificio tuvieran sentido, sobre todo si salía bien. Y salió bien, por muchos factores que ahora no hace falta detallar y que durante mucho tiempo no podremos explicar. Es ejercer el derecho a resistirse a la opresión. Y que unos jueces se nieguen a aplicar leyes aprobadas por el Congreso es opresión", ha zanjado.

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