Junts denunciará por delito de odio un vídeo en el que Sílvia Orriols dispara a Puigdemont
Nueva polémica en la política catalana. Junts per Catalunya ha anunciado que presentará una denuncia por delito de odio contra la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, por la difusión de un vídeo en el que aparece disparando y pisando el cuerpo de un hombre caracterizado como Carles Puigdemont.
El vídeo, de tono provocador y difundido en redes sociales por simpatizantes de la formación de Orriols, muestra a la alcaldesa de Ripoll —conocida por su discurso identitario y antiinmigración— simulando ejecutar al expresidente de la Generalitat, representado por un muñeco o figura con rasgos del propio Puigdemont.
Junts anuncia acciones legales
Desde Junts, la reacción ha sido inmediata. Fuentes del partido han confirmado que su dirección jurídica presentará una denuncia ante la Fiscalía por un posible delito de odio y amenazas, al considerar que el vídeo “incita a la violencia política y al enfrentamiento entre catalanes”.
“Es una barbaridad intolerable y una ofensa directa no solo a nuestro presidente, sino a toda la sociedad catalana”, ha declarado una portavoz del partido, que ha pedido al resto de fuerzas independentistas “rechazar públicamente este tipo de mensajes”.
Sílvia Orriols, en el ojo del huracán
La dirigente de Aliança Catalana, formación que logró representación en el Parlament tras las últimas elecciones autonómicas, no ha realizado por el momento declaraciones oficiales sobre el vídeo, aunque en sus redes ha compartido mensajes defendiendo la “libertad de expresión artística y política”.
No es la primera vez que Orriols desata la polémica. En los últimos meses ha sido acusada por sus adversarios de fomentar la división y el discurso del odio, especialmente por sus declaraciones sobre inmigración y religión.
Investigación abierta
Fuentes judiciales han confirmado que la Fiscalía de Barcelona estudia el contenido del vídeo y su posible tipificación penal como incitación al odio o violencia política. Si se confirma que el material fue difundido con intención de denigrar o humillar a una persona o colectivo por sus ideas, podría acarrear penas de prisión e inhabilitación.
El vídeo ha generado una oleada de reacciones en redes sociales, donde sectores independentistas acusan a Orriols de “cruzar todas las líneas éticas”, mientras algunos de sus seguidores lo justifican como “una metáfora política” o una “performance de protesta”.
El independentismo, fracturado
El incidente vuelve a evidenciar la fractura dentro del independentismo catalán, donde las tensiones entre Junts, ERC y Aliança Catalana son cada vez más visibles. Mientras Puigdemont intenta mantener un perfil institucional desde Bruselas, Orriols se consolida como la voz más radical y populista del soberanismo catalán.
De la independencia soñada a los vídeos de ejecución simbólica:
la política catalana alcanza nuevos niveles de enfrentamiento interno.
El ascenso imparable de Aliança Catalana pone en jaque a todo el independentismo catalán












