La Generalitat despide a la enfermera de Cádiz que se negó a aprender catalán
La Cataluña en la que Jair Domínguez sigue cobrando del dinero público de todos los catalanes tras haber dicho en antena en más de una ocasión “Puta España” es la Cataluña de la intolerancia, el fanatismo y el totalitarismo separatista.
A una enfermera gaditana de veinticinco años que ‘osó’ en redes sociales criticar la exigencia de demostrar un alto nivel de catalán para tener plaza estable en la sanidad pública catalana se la linchó públicamente y ahora la Generalitat ha decidido no renovarle su contrato. El Hospital Vall d’Hebron se ha convertido en el Hospital del Fanatismo.
Al Jair Domínguez del “puta España” y al Toni Soler que comparó a la Capitanía General de Barcelona con un club de alterne se les sigue pagando millonadas de dinero público. Este es el totalitarismo separatista, el que usa nuestro dinero para oprimir a millones de catalanes mientras a una joven enfermera se la purga. Seguro que saldrán con excusas de mal pagador para justificar la no renovación del contrato: pero es un castigo a la disidencia, para que otros tomen nota.
L’odi a la llengua catalana és una constant entre molts espanyols. Alguns (jutges, policies, funcionaris) militen en la catalanofònia i es protegeixen entre ells. Ens ofenen, ens insulten i els paguem el sou.
— krls.eth / Carles Puigdemont (@KRLS) March 2, 2023
Hi ha un lingüicidi en marxa.
Espero que @salutcat actuï immediatament. https://t.co/QQuv9JD2dL
El propio conseller de Sanidad de la Generalitat, Manel Balcells, ha sacado pecho de la decisión tomada con la enfermera andaluza. “No era tolerable, no solo por el contenido de las declaraciones sino porque una enfermera no puede hacer un Tik Tok en horas de trabajo, con la bata“, ha expresado el consejero, que ha tildado el contenido de “ofensivo” hacia el procedimiento de oposiciones.
Así se ha explicado Balcells durante una entrevista en ‘El Matí de Catalunya Ràdio’, donde ha sostenido que se la haya expulsado del hospital porque “la población necesita que se le pueda atender con su lengua, sea cual sea“. Así, cree que la exigencia del nivel C1 de catalán “no es una imposición, sino una necesidad“.
¿Qué no fue adecuado que diera su opinión con el traje de enfermera? Tampoco lo es el “puta España” de Jair Domínguez y sigue cobrando. Tampoco lo es que hayamos visto a médicos gritando a favor de la independencia en centros sanitarios, o a agentes rurales y otros funcionarios con su uniforme en manifestaciones separatistas, y lo han hecho con impunidad sin que la Generalitat persiguiera estos comportamientos.
Y este es, por cierto, el separatismo al que el PSOE le ha aprobado los presupuestos, ha indultado a sus líderes, gobierna con ellos en Sant Cugat o la Diputación de Barcelona y ha cambiado el código penal para ajustar la sedición y la malversación a sus intereses. Que nadie lo olvide.
Linchan a una enfermera granadina de la Vall d'Hebron por negarse a aprender catalán












