Sánchez traiciona a los españoles y entrega a Cataluña su Hacienda propia
ERC ha avalado el preacuerdo con el PSC para investir al socialista Salvador Illa como presidente de la Generalitat, una decisión que deberá ser ratificada por las bases del partido en una consulta de alto voltaje el viernes. A cambio y según la versión de los republicanos, Cataluña "saldrá del régimen común" de financiación con un modelo a la carta y el objetivo final de "gestionar, liquidar, recaudar e inspeccionar" todos los impuestos, "el 100%". ¿Cómo? A través de un "concierto económico solidario" que se plasmará mediante una reforma de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA) -a aprobar en el Congreso- y que está "avalado por el PSOE", según los republicanos.
Es decir, Pedro Sánchez revienta la solidaridad fiscal y entrega a Esquerra su Hacienda, "la llave de la caja" que tanto exigía el partido para dar sus 20 votos a Illa y presumir ante el independentismo de haber cerrado un buen acuerdo para avanzar hacia la "autodeterminación". De hecho, el PSOE ha cedido a todas las exigencias de los republicanos y Cataluña tendrá un "concierto económico" tras pactar una salida del régimen común de financiación de las comunidades autónomas para obtener un trato específico y a la carta. "Cataluña pagará al Estado por los servicios públicos que preste y pagaremos una cuota de solidaridad que se fije. Sí, saldremos del régimen común", avisó la portavoz del partido, Raquel Sans.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que el chantaje al que ha cedido Sánchez al otorgar a Cataluña un "concierto económico" como el vasco deberá ser validado en el Congreso y necesitará el concurso de grupos como Junts -este martes el partido de Puigdemont ha convocado una ejecutiva extraordinaria para valorar el texto- o el BNG, además de Sumar. Además, este supuesto concierto no está recogido en la Constitución, como sí lo están el vasco y el navarro.
De hecho, tanto en público como en privado en La Moncloa habían descartado hasta ahora el concierto económico con el argumento de que el nuevo modelo de financiación para Cataluña se desarrollaría "dentro de lo que permita la Constitución y el Estatut". El propio Illa lo negó tajantemente hace dos meses cuando los republicanos se lo exigieran como condición inexcusable para su investidura: "Hay que tener los pies en el suelo".
Eso sí, Esquerra no ha hecho público el grueso del acuerdo y la información facilitada a los medios es aún escasa, prácticamente a cuentagotas: el primer impuesto que pasaría a gestionar Cataluña es el 100% del IRPF en la renta de 2025 mediante la Agencia Tributaria catalana, un organismo que ya funciona en la actualidad. Los republicanos también aseguraron que habrá "un calendario progresivo" de compromisos para asegurarse el cumplimiento del pacto.
Al margen de la "llave de la caja", ERC también arranca del PSOE importantes contrapartidas con el catalán. Entre ellas sobresale una consejería de "política lingüística" en el seno del próximo Gobierno de Salvador Illa para asegurar, entre otras cuestiones, el modelo de inmersión monolingüe y seguir esquivando la sentencia que impone un 25%de castellano en todas las escuelas, avalada por el Supremo y pendiente de resolver por parte del Tribunal Constitucional.
Y a nivel político, el preacuerdo incluye la organización de una "convención nacional para la resolución del conflicto político", una suerte de nueva mesa de negociación en la que tendrá que estar el PSC.
Sánchez consuma su traición a España y el Congreso aprueba la Ley de la Amnistía












