Filtran un vídeo de Jenni Hermoso riéndose del beso de Rubiales
El culebrón de Rubiales sigue dando vueltas de tuerca. La filtración de un vídeo con las campeonas del mundo en el autobús, supuestamente grabado dos horas después del partido, muestra una actitud bromista entre ellas respecto al asunto del beso.
El vídeo, de casi dos minutos de duración, arranca con Jenni Hermoso, que va de pie en el autocar mirando su móvil: "Como Iker y Sara", dice, porque en la pantalla tiene una imagen en la que sale el beso que le dio Rubiales junto al famoso beso de Iker Casillas, entonces portero de la selección, con Sara Carbonero, entonces periodista de Telecinco y novia suya, cuando España ganó el Mundial de Sudáfrica en 2010. "Madre mía", dice después Jenni Hermoso mientras mira en su móvil la imagen.
Unas compañeras preguntan a Jenni y ella replica: "¿No lo habéis visto?", y pasa a explicar que Rubiales, "emocionado, me cogió así", mientras gesticula y pone las manos como hizo el presidente de la RFEF al sujetarle la cabeza para besarla.
La grabación registra la euforia en el autocar por haber ganado el Mundial. Hay cánticos de "Campeonas, campeonas, oé oé oé". Entre los coros que siguen se escucha el himno de España cantado con lololós, voces de "¡beso, beso!" y "presi, presi", porque el propio Rubiales va en el autobús.
En ese momento del viaje, aparece Rubiales en el vídeo, y dice "Parad, que me da vergüenza".
Empecemos, @Jennihermoso:
— Alvise Pérez (@Alvise_Oficial) August 29, 2023
1. ¿Por qué presumías con tus compañeras y posabas entre risas con el meme de tu pico con Rubiales?
2. ¿Por qué todas tus compañeras que ahora se escandalizan gritaron contigo a Rubiales “que se besen” en el autobús tras ver el “pico”?
3. ¿Por qué le… pic.twitter.com/7HjjdpJVLc
Ante estas imágenes resulta difícil seguir defendiendo la actuación de Jenni Hermoso y su cambio de opinión sobre el piquito supuestamente no consentido. Una explicación podría ser que esa celebración se produjo antes de que se pusiese en marcha la orquestada operación política mediática y en redes sociales contra el presidente de la RFEF, y que la jugadora se haya visto presionada para cambiar su relato de "suceso sin importancia" a "agresión sexual", lo que a su vez ha hecho que aumentase la cacería contra Rubiales y provocado su defenestración como máximo dirigente del fútbol español. Las presiones habrían sido tan grandes que la jugadora no ha sido capaz de parar el tsunami que ella misma ha provocado y que ahora amenaza con llevársela también por delante.
Dictan una orden de alejamiento a Luis Rubiales con Jenni Hermoso












