
En toda esta crisis, en toda esta locura, en toda esta vorágine de muertos, enfermos, colapso y mísera, estamos olvidando a nuestros mayores, a nuestros ancianos, a nuestros padres y abuelos, a los que con su sacrifico y esfuerzo, hicieron de nosotros lo que somos. A ellos se lo debemos todo, incluso la vida. Se dice que, en momento de crisis, de tensión y de tragedia, en momentos de locura como los que estamos viviendo en la actualidad, se saca lo mejor de cada uno de nosotros. Muestras de solidaridad, de cariño, de sacrificio, de reconocimiento, en definitiva, de amor y comprensión, de ternura y de apoyo a los que más lo necesitan. Aplausos diarios a todo tipo de colectivos y organismos, y reconocimientos a la labor realizada por aquellos que están más expuestos.