
El Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, tenía constancia de la magnitud del coronavirus en enero y no hizo nada a tiempo, pese a que expertos le recomendaron tomar medidas con cierta previsión. Es más, le quitó gran importancia, permitiendo eventos multitudinarios y animó con la ayuda de protagonistas de la televisión como la presentadora Susanna Griso a ir a la manifestación feminista del 8-M, sin saber que aquello sería un despeñaperros más tarde. Una negligencia brutal cargada de mantras y mentiras que ha supuesto más de 150.000 contagiados por el virus del Covid-19 y el genocidio por esta misma razón de miles de españoles que han fallecido sin poderse despedir de sus familiares. Un escenario auténticamente macabro e insólito peor todavía que la Guerra Civil Española.