Un cambio de música provoca una multitudinaria batalla campal en una comunión de gitanos
Cuando oímos hablar de una comunión nos viene a la mente una celebración religiosa, familiar, alegre y tranquila. Nada más lejos de la realidad. Dos familias de Gandía (Valencia), acabaron literalmente a hostias en pleno banquete. Y es que lo que estaba siendo un evento divertido se convirtió en una verdadera batalla campal. Miembros de dos clanes de una etnia que no podemos decir, se enzarzaron en una pelea multitudinaria que dejó nada más y nada menos que seis personas heridas, una de ellas con varios puntos de sutura en la cabeza y una embarazada magullada. El origen de la pelea no tiene desperdicio: un cambio de música en el local.












