Ludopatía y psicopatía no son excluyentes

Se habla mucho, acaso demasiado, en las televisiones de la joven drogaba con burundanga a su padre, abuelo, hermana pareja, amistades para, de este modo extraer dinero para su adicción al juego.

Se habla mucho, acaso demasiado, en las televisiones de la joven drogaba con burundanga a su padre, abuelo, hermana pareja, amistades para, de este modo extraer dinero para su adicción al juego.

Las aguas del Manzanares corren bien revueltas. La villa en la que pensaba el mexicano Agustín Lara experimenta el mayor viraje de sus últimos cuatro años. El pasado mes de mayo nos dejó encomiables momentos, como el chotis que los líderes de VOX dedicaron a Manuela Carmena coincidiendo con la festividad de nuestro patrón San Isidro. Otros sucesos menos amables revelaron el auténtico espíritu progre, como el escrache que activistas antidesahucios protagonizaron en la pradera a una embarazadísima Begoña Villacís a dos días de dar a luz. Pero, ¿qué esperar de aquellos que son papistas para dar lecciones de moralidad, recordemos a Pablo Iglesias en los debates televisados realizando referencias bíblicas y con jersey y camisa de cuello vuelto, pero que cuando pierden elecciones se tornan violentos? Bajo la máscara de legítimos llamamientos a la Democracia, se desvela el oscuro objetivo de mantener a un colectivo de ciudadanos insatisfechos con el sistema y por ende, más que posibles votantes de Podemos. Pero que a nadie se le olvide: este tipo de comportamientos atentan contra una convivencia que mucho nos está costando hacer madurar en España. Menos mal que el pasado jurista de Manuela Carmena le ha otorgado una mayor sensatez como para no tener que acudir a estas alertas antifascistas a la andaluza.

El resultado electoral me ha confirmado que los votantes somos meros comparsas, convidados de piedra o, si lo prefieren, tontos útiles del sistema, que lo único que hacemos con nuestros votos es legitimar esta merienda de negros.

El juicio a los líderes del golpe separatista de octubre de 2017 ha llegado a su fin. Esperamos la sentencia y, sea cual sea, a los unos les parecerá demasiado blanda y a los otros demasiado dura. Sin embargo, ha quedado clara la inexistencia total de autocrítica por parte de unos “perdedores”, que hicieron dos cosas a la vez: nada y todo.

El golpe separatista cada vez se parece más al guion de una serie interminable comparable a la saga de Alfred Hitchcock, pero desgraciadamente tanto el relato como los hechos conforman una realidad paralela dentro de la que afecta a la mayoría de los catalanes. Ahora estamos en la fase, en la que una parte de los separatistas comienzan a ver todo lo que han hecho, pero se niegan a aceptarlo y luchan por expandir una historia ficticia que han intentado trasladar a los demás, porque incluso el gobierno separatista está lleno de perfiles bajos que solo trabajan por la independencia y unos golpistas presos que todavía llaman presos políticos, pese a no serlos. Vamos que un esperpento incuestionable.

Cuatro fiscales de primerísima categoría, una de ellas ex fiscal general del estado, defendieron que los hechos son tozudos, y que lo sucedido en Cataluña fue un auténtico golpe de estado…, pero para la abogada del estado –aunque no sé si del español o del catalán-, no hubo rebelión alguna, sino una simple sedición, y eso en el mejor de los casos.

Acaban de dar un premio al denominado periodista Javier Chicote, por sus reportajes en el diario monárquico ABC.