Artículo 155, lo bueno y breve, ¿dos veces bueno? #Masby

La TV3 no ha sido intervenida y sigue presentando al Pelomocho como Presidente de la Generalidad. Artículo 155 light.

La TV3 no ha sido intervenida y sigue presentando al Pelomocho como Presidente de la Generalidad. Artículo 155 light.

Sea cual sea el resultado final del esperpento que han montado los golpistas de Junts pel Sí y de la CUP en Cataluña y la magnitud del ridículo en el que van a caer, no debemos perdernos en la vorágine de los acontecimientos de los últimos días olvidando el largo trayecto que nos ha traído hasta aquí.

Me sale del alma ¡Visca Catalunya Lliure!. Mi familia, tras caer Bilbao, se refugió en Centelles (Catalunya) y yo pronuncié mi primer discurso político en un homenaje al President Companys en el Centre Catalá de Caracas. Pero mucho me temo que esta República catalana va a durar horas. Y que la España de Franco, va a salir del Valle de los Caídos y acabar con ella. No se tolera una nueva Nación que compita con la española. Y eso, desde el Mío Cid, nunca se ha admitido y Felipe VI será, en los hechos, lo mismo que Felipe V en su representación. Se llaman igual y piensan igual.

La realidad catalana es más compleja de lo que parece, pensar que esto se arreglará en poco tiempo es prácticamente una utopía, porque llevará una temporada y no será una tarea precisamente de mucho gusto, sino de mucha pesadumbre.

Además de ilegal, la independencia que se declaró este viernes la encarna un presidente que 24 horas antes estaba dispuesto a rendirse a cambio de su inmunidad con el pretexto cínico y falsario de preservar las instituciones catalanas y fue votada en secreto por temor a las represalias penales que tal votación pudiera generar.

Es verdaderamente aberrante, escuchar, ver y leer como el separatismo catalán trata a Jordi Cuixart y Jordi Sánchez de presos políticos, cuando realmente han sido acusados de un delito de sedición por un tribunal totalmente democrático y transparente.

Podemos discutir el modelo de Estado, la monarquía, la independencia, la pertenencia, la república. Podemos discutir la socialdemocracia, el capitalismo, los impuestos, la legalización de la prostitución, de la marihuana y hasta de la cocaína. Pero no podemos de ninguna manera discutirle a la policía el uso de la fuerza para que la Ley y el orden prevalezcan.