Ideas contraintuitivas y política

Existen ideas que aparecen intuitivamente como evidentes y que son, sin embargo, falsas. Un ejemplo típico es el siguiente: Imaginemos que el globo terráqueo fuese una esfera perfecta y que lo rodeamos a lo largo del ecuador con una cuerda en contacto con el suelo. Esta cuerda tendría una longitud igual a la del ecuador, es decir, unos 40.000 kilómetros. Supongamos que realizamos la misma operación con otra cuerda que tenga un metro más que la primera y que nos preguntamos antes de hacerlo cuánto se separará de la superficie terrestre esta segunda cuerda. La mayoría de las personas a las que se formule esta cuestión responderán que la separación será imperceptible porque un metro añadido a 40.000 kilómetros representa un incremento de longitud de dos cienmillonésimas partes, es decir, prácticamente cero, por lo que la diferencia de utilizar una cuerda u otra, concluirán, será invisible al ojo humano. Pues bien, si se lleva a cabo el cálculo, cuyos detalles les ahorro porque es elemental, resulta que la segunda cuerda se encontrará a una distancia del suelo de dieciséis centímetros, perfectamente apreciable a simple vista.


















