El Gobierno 'paritario' de Pedro Sánchez

El Gobierno socialista de Pedro Sánchez será el mejor reflejo de la supuesta igualdad que defiende y predica el lobby feminista: de los 17 ministros, habrá 11 mujeres... y 6 hombres.

El Gobierno socialista de Pedro Sánchez será el mejor reflejo de la supuesta igualdad que defiende y predica el lobby feminista: de los 17 ministros, habrá 11 mujeres... y 6 hombres.

La revista satírica El Jueves vuelve a rebasar todas las líneas rojas de la ética, el respeto y el más puro sentido común. Es evidente que lo hacen para provocar. Pero lo más triste es que se lo permiten.

Edgar Sánchez Agulló | Me hace muchísima gracia oír a todos esos progres de salón (los mismos que se jactan a todas horas y permanentemente de ser de izquierdas pero viven arropados por la Visa Oro y el abogado de papá) repudiar sistemáticamente y por costumbre todo aquello que les huela o tenga relación alguna con actos o liturgias derivadas de la religión cristiana. En los últimos tiempos, parece de lo más chic entre los titiriteros del sistema tildar todo lo relacionado con el catolicismo de arcaico, anticuado, caduco y, en algunos casos si me apuran, hasta mojigato. Reconocer nuestra cristiandad, hoy por hoy, parece que no viste. No es fashion. Expresar públicamente nuestra fe católica, no está de moda.

¡Se nos muere la Duquesa! María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, cinco veces duquesa, dieciocho veces marquesa, veinte veces condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa, nombrada nada menos que catorce veces Grande de España. Supera en títulos nobiliarios a la propia Casa Real española. Le pasa la mano por la cara en reconocimientos eméritos a la mismísima Isabel II de Inglaterra. La intelectual Oriana Fallaci llegó a afirmar, sin miedo a equivocarse, que si ambas coincidiesen en una puerta, la Duquesa siempre tendría preferencia.

Mediterráneo Digital es plenamente consciente del trascendental momento histórico que atravesamos, en una nueva situación socio política marcada indudablemente por el contexto de crisis económica que padecemos, el descrédito de la clase dirigente y dinamitada desde todas las esferas por las crecientes tensiones de los nacionalismos periféricos europeos.
Somos una generación contemporánea que, por los designios del panorama internacional actual, está irremediablemente llamada a cambiar el devenir de nuestro trayecto en común de un sistema agotado. Nada volverá a ser igual después de esta devastadora gran crisis global.

Nos decían que 'no existía ningún riesgo para la salud', que no debíamos 'alarmar a la población', que la posibilidad de un contagio de Ébola en España era 'absolutamente remota' y que su propagación, sorteando las estrictísimas y 'ultra desarrolladas medidas de seguridad' preparadas por nuestro Ministerio, era poco menos que ciencia ficción. Todo previsto al milímetro.

Las Elecciones Europeas certificaron en las urnas lo que es un cisma social a voces. La polarización del voto a nivel continental y la radicalización del espectro ideológico a gran escala. Se acabó la luna de miel sempiterna del último medio siglo entre conservadores y socialdemócratas.
Ya nada volverá a ser como antes.