Que tiene que pasar en España, para que el pueblo reaccione
Llevo unos días depresivo, no sé si por el tiempo, que tan pronto llueve, como hace frío, o un calor excesivo para esta época del año, aunque presiento que es mi estado natural.
Llevo unos días depresivo, no sé si por el tiempo, que tan pronto llueve, como hace frío, o un calor excesivo para esta época del año, aunque presiento que es mi estado natural.
En mis épocas de juventud, e incluso de madurez, he pertenecido a varias ONGs, a las que abonaba religiosamente las cuotas correspondientes.
Leo en los medios subvencionados del régimen sanchista, es decir, casi todos, “que gracias a los emigrantes ya hemos superado los 49 millones de españoles”.
Mentira.
Ningún jurista querría escribir un artículo como este, para anunciar que el Estado de Derecho ya ha desaparecido de nuestra Patria.
He sido fiscal sustituto durante largos años, y siempre pensé que los fiscales generales estaban por encima del bien y del mal.
Ayer leí que hemos “avanzado” diez puestos en el listado mundial de corrupción, y ya estamos a la “altura” (más bien a la bajura) de los países más corruptos de África.
Todos los años recibo, aunque cada vez menos, varios calendarios grandes, de los comercios de proximidad que frecuento, pues yo soy partidario de comprar en las tiendas de barrio.